📹 CAPÍTULO VEINTITRÉS

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— ¿Lobito? —

— ¿Lobito? —

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Nyx Velour

El camino fue rápido, la velocidad con la que iba era digna de una película de acción.

No me dirigió ni una palabra y yo tampoco busqué la conversación, seguía con el vestido negro con abertura y Christopher aprovechaba en tomar mi muslo, cada que lo hacía recibía un golpe por mi parte.

Estacionó el carro en un edificio muy elegante, esperé a que me abra la puerta.

Las viejas costumbres no deberían olvidarse.

Me abstuve de tomar su mano por respeto a la nueva novia, me intentó tomar del brazo pero se lo saqué, me quiso dar un beso acercándose tomando mi mentón.

— ¿Me extrañaste lobito? — susurré provocativa mientras me hago a un lado.

— Déjame besar a mi mujer. — habló tomándome nuevamente.

Su respuesta hizo que me suelte de su agarre y empezar a caminar hacia los adentros del edificio.

Siguió mis pasos, el portero me saludó y yo le correspondí.

— Vamos. — se hizo presente Morgan.

Su mano se posó en mi cintura incentivándome a avanzar y decido complacerlo un poco, me guía hasta el ascensor y antes que las puertas se cierren le mando un beso al chico de antes.

Siento el agarre de Christopher aferrarse más a mi cintura y blanqueo los ojos.

— ¿Puedes respetar a tu novia? — habló exasperada.

Me mira burlón y yo entro al departamento cuando esté se abre, Zeus se viene contra mí emocionado y con la lengua fuera.

— Hola cariño, mami está aquí. — le hablo mientras me dedico a darle caricias.

— Nyx. — me llama.

— Estoy en un tiempo de calidad con mi perro.

— Es mi perro.

Me volteo a mirarlo al igual que Zeus y este lanza un ladrido mientras se dedica a volver a captar mi atención.

Pasan unos minutos cuando veo que Christopher desaparece de mi lado y me separo de Zeus para ir a buscarlo.

Entro a una habitación que parece una oficina, encuentro a Christopher de espaldas con un vaso en la mano.

— No sabía que te habías vuelto alcohólico. — digo mirando todas las botellas de la oficina.

— ¿Por qué volviste? — pregunta.

Me siento en el escritorio aun viendo su espalda.

Por ti.

— Por mí. — aseguro.

Voltea a mirarme y la vida parece darme una cachetada cuando me centro en sus ojos.

𝐀𝐌𝐎𝐑 𝐃𝐄 𝐂𝐈𝐍𝐄 (𝐂𝐡𝐫𝐢𝐬𝐭𝐨𝐩𝐡𝐞𝐫 𝐌𝐨𝐫𝐠𝐚𝐧)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora