Todas conocemos a Christopher Morgan, el hombre sexy, celoso, tóxico, líder y posesivo.
Lo que no conocemos es a su esposa Nyx, ella puede mostrar la otra cara de Christopher. Un amor algo sano, donde los dos son iguales pero se aman.
La palabra ama...
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Narrador Omnisciente
Las personas seguían admirando al trío bailar, Christopher bajo seguido de Tiago, pero el coronel fue más rápido y tomó a su esposa por atrás, la pelinegra volteo rápidamente y tomó a su esposo como soporte para bajar lentamente.
El movimiento de sus caderas eran suaves conforme bajaba, el bote que dio cuando llegó al piso hizo que todas la animaran y Christopher se movía conforme ella lo guiaba.
La rubia estaba bailando de espaldas en contra a Tiago, se pegó al pecho del chico inconscientemente, el miembro del Morgan menor empezó a endurecer y hacer que apriete su agarre a la cintura de la rubia.
Cuando Artemisa se volteó a encarar al ojo gris, este no desaprovechó la oportunidad y chocó sus labios contra la rubia, el beso era lleno de deseo, Arte pasaba sus manos por el cabello de Tiago desordenándolo mientras que él empezó a pasar las manos por la espalda de ella.
El grito de Nyx al ver la escena llamó la atención de Alexa y ambas chocaron los cinco al ver que su objetivo había salido victorioso.
—Soy la mejor — dice Nyx antes de volver a centrar su atención a su esposo, que le mostró una sonrisa antes de besarla.
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Los días habían pasado y el cumpleaños de Nyx era dos días después que la misión Mascherano.
Las amigas le habían organizado una fiesta donde habían involucrado al esposo de la pelinegra, Artemisa había amenazado a Christopher que si no ayudaba se llevaría a su hermana para encerrarla en su casa.
—¿Cuál es el color favorito? — pregunta Brenda.
—El rojo — responde Alexa y Arte al mismo tiempo.
Las dos chicas chocaron los cinco mientras empezaban a ver el tema de la decoración.
—¿Saben qué comida podemos dar? — pregunta Laila.
Christopher estaba atento a su celular, pero con indiferencia se molestó en contestar.
—Le compré el McDonald.
Las cuatro chicas voltearon a ver al coronel con los ojos muy abiertos.
—¡¿Qué?! — gritaron las cuatro.
—¡Medíquense malditas locas! — respondió Christopher en forma de queja.
El coronel rodó los ojos antes de salir de la oficina donde se encontraban las tenientes y capitana.
—¿Le compró un McDonald? — pregunta Laila, aun en shock.
—No entiendo por qué me sorprende si es Christopher Morgan — responde Arte.