<<Estamos Juntos>>
Hace 5 años, Zaun.
Ekko sacudió su cabello apenas estuvo bajo techo. La misión se había apagado hasta la noche, las fuertes tormentas habían creado que los barrios más bajos se inundaron y ellos terminaron salvando familias de terminar entre el agua contaminada de las entrañas.
La tormenta había iniciado antes que ellos llegarán hasta el refugio y no veía que está tuviera alguna de que fuera a detenerse.
Estaba oscuro y las altas horas de la noche significaba ni una sola luz encendida en el refugio.
Se despidió de todos en silencio, siendo el último en salir en la sala de operaciones después de organizar cada máscara.
Supuso que Hope estaría dormida, la guardería había terminado hacia horas y debía haber comido en la mesa comunal.
Su estómago rugía de hambre, pero solo suspiro dirigiéndose hasta su propio hogar.
Las esquinas de su abrigo goteaban, lo dejo fuera de su casa para evitar mojar el suelo y tal como supuso, ninguna luz estaba encendida.
Entro antes que la lluvia rugiera con fuerza. Detestaba las épocas de lluvia, cuando era un niño la mina de sus padres se inundaba al igual que su casa, terminaba durmiendo en grupo en las esquinas de las calles. Eso fue antes de conocer a Benson, quien le brindo una cama improvisada en los días de inundaciones y terminaba colocando vasijas para las goteras en las noches.
Se quitó sus botas en la entrada antes de prender una vela al tercer intentó. Suspiro con el calor del fuego, notando que en realidad sus dedos estaban congelados.
Estuvo a punto de entrar a su cuarto cuando escucho un hipo.
Uno lamentable.
Recordó las noches después de la lluvia, con Mylo molestando a Powder por no haberlo dejado dormir en la noche por sus llantos.
Aún con la vela en manos entro al cuarto de al lado con cuidado, abriendo despacio antes de entrar la cabeza y preguntar.
—¿Hope? —El llanto sonaba más claro, cómo un suave hipo. Ekko entro alumbrando un poco el pequeño cuarto de su hija, todo parecía en orden a Excepción del bulto singularmente grande de cobijas en la cama. Dejó salir una sonrisa cerrando la puerta tras él se acercó a la pequeña cama dejando la vela en la madera del pequeño estante.
Se sentó a su lado hundiendo el colchón bajo si, poso su mano con cuidado sobre el bulto sollozante mientras hablaba.
—Oye... Puedes salir, papá está aquí— Entre llorosos el bulto se removió, entre las sábanas empezaron a salir los revoltosos mechones azules hasta dejar una pequeña cabeza iluminada por una vela.
—¿Papa...? — su voz sonaba vidrios cuando Ekko dejo que su mano acariciara su cabeza.
—Soy yo pequeña. —Hope se tiró hacia él, abrazando su cuerpo con fuerza mientras empezaba a llorar con más fuerza.
Ekko se acomodó bajo ella, abrazando a la niña contra su cuerpo y acariciando su cabello.
—Tranquila...no tengas miedo...estoy aquí.
—Soñé que te ibas con mamá, que nunca te volvería a ver. —volvió a llorar con fuerza sobre su pecho.
Sintió que su pecho se apretó bajo el llanto de su pequeña de 6 años. La miro con cariño mientras dejaba que los truenos resonarán a la distancia, con el tiempo el llanto se desvaneció y dejo de removerse con miedo en los truenos, quedándose tranquila.
— Estoy aquí Hope...Siempre estaré aquí —Beso la pequeña frente que apareció de nuevo en medio de las sábanas.
— ¿Cómo estás tas seguro? —sus ojos aún estaban brillantes, iluminados por la vela del estante.
— Porque la familia permanece unida...no olvides eso cariño.
La menor apoyo su cabeza en el pecho de Ekko, sorbiendo lo mocos.
— ¿Y mamá?
Ekko se separó de ella para verla, tenía una mirada triste y hacia un tierno puchero con sus labios. Levantó una mano con cariño y toco su pecho, justo sobre su corazón.
— Ella está unida, en nuestro corazón. —Hope dejo salir una pequeña risa mientras tocaba su corazón y luego posar su pequeña mano sobre el pecho de Ekko, muy pequeña a comparación.
—En nuestro corazón. —Sonrió haciendo asentir a Ekko.
—Así es pequeña.
Hope se removió en sus brazos cuando otro trueno volvió a sonar a la distancia, Ekko envolvió las sábanas sobre su cuerpo proporcionando más calor a la pequeña.
—¿No te vas a ir? — Ekko continúo negando.
—Me quedaré toda la noche.
— Papa.
— ¿Si, Hope?
La pequeña parpadeaba con lentitud, atenta a cualquier rasgo de su padre.
— ¿Puedes cantar la canción de mamá? —pregunto con cariño, Ekko observo los grandes ojos oscuros mirarlo expectantes a la melodía.
—Bien, pero te dormirás después de eso. —La menor asintió rápidamente.
Una melodía que el recordaba de sus propias tardes felices salió de su garganta, sonaba más gruesa y posiblemente más desafinadas, con un ritmo menos dulce que el que ella podría dar. Pero era parte de ella y a Hope le encantaba escuchar.
Su padre no conocía la melodía completa, solo una parte que solía repetir. Lo supo después que él le dijera que la canción en realidad tenía letra y otra parte que él no recuerda.
Una melodía sin letra, perdida entre la guerra por niñas abandonadas, encontrada de la nada por una huérfana olvidada y dada a su hija dejada.
Hope cerró los ojos imaginando a su madre sentada a su lado, acariciando su cabello a la par que tarareaba la canción que su padre decía que le pertenecía. Sonriéndoles a ambos mientras besaba su frente para desearle buenas noches.
Así fue que Hope se durmió aquella noche de tormentas en Zaun, aquella noche hace 5 años.
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No te olvides de mi
FanfictionJinx tiene que tomar desiciones, ya es muy tarde para arrepentirse. Asi suelta solo le queda saltar al vacío. Timebomb UA Arcane. contenido violento (¿?)
