PROLOGO
Un niño pelirrojo, de unos siete u ocho años, corría alegremente entre los árboles y las casas de una pequeña aldea alejada del territorio Henituse. Reía con libertad, sus mejillas sonrojadas por el esfuerzo y el sol, mientras jugaba con los niños locales. Aunque era evidente que no pertenecía al lugar, se había integrado con facilidad, encantado por la simplicidad y calidez de aquel rincón olvidado.
Una voz suave y melodiosa lo llamó desde la distancia:
-Cale, mi pequeño, es hora de irnos.
La mujer que hablaba era tan hermosa que parecía irreal. Su largo cabello rojo sangre brillaba bajo la luz del sol, y su porte distinguido no podía ocultarse, aunque su vestido era sencillo. Cale, al escucharla, detuvo su carrera y giró hacia ella con una sonrisa amplia. Corrió con entusiasmo hacia la mujer, aunque sus ojos reflejaban cierta tristeza.
-¿Ya nos vamos, mamá? -preguntó con un tono melancólico, aún volteando la cabeza para ver a sus nuevos amigos que seguían riendo a lo lejos.
-Sí, es hora de regresar. Pero no te preocupes, mi pequeño, volveremos antes de lo que imaginas.
Los ojos del niño brillaron de nuevo. Su expresión volvió a iluminarse con una sonrisa sincera mientras asentía varias veces. Aunque sentía pena por irse, las palabras de su madre le devolvieron la emoción.
Sin perder más tiempo, subió al carruaje lujoso que los esperaba. Sus detalles dorados y la insignia Henituse dejaban claro que pertenecía a una de las familias nobles del Reino. La condesa Drew y el joven heredero del condado Henituse habían viajado hasta Harris Village para llevar víveres. Las últimas cosechas habían sido duras, y muchas familias pasaban hambre. Los aldeanos, sinceramente agradecidos, habían recibido los suministros con respeto y emoción. Varios hombres habían ayudado a trasladarlos hasta la casa del jefe de la aldea.
Tras despedirse de los aldeanos, Drew subió al carruaje, donde su hijo la esperaba. Cale se asomaba por la ventanilla, agitando la mano con fuerza hacia los niños con quienes había compartido unas horas felices. En el interior, el pequeño tomaba mechones del cabello rojo de su madre, entretenido en hacer pequeñas trenzas desordenadas mientras reía.
El camino de regreso transcurría en calma, el bosque a los lados parecía dormido, y el ritmo de los caballos era constante y suave. Todo parecía estar bien... hasta que un estruendo interrumpió la tranquilidad.
¡Bang!
El carruaje se sacudió con violencia. Los caballos relincharon y comenzaron a correr desenfrenados. Cale, confundido, abrió los ojos desmesuradamente y buscó con desesperación una explicación.
-¡Mamá! -gritó, lleno de miedo.
La condesa no respondió con palabras. Solo lo abrazó con fuerza, rodeándolo con su cuerpo mientras lo cubría por completo.
¡Baaang! ¡Baang!
Una nueva explosión y el chirrido de la madera cediendo anunciaron lo inevitable. El carruaje se volcó bruscamente, arrastrándose por el suelo. Vidrios, astillas, tierra y sangre se mezclaron en un caos infernal. El cuerpo de Drew se interpuso entre los restos del carruaje y su hijo, protegiéndolo de los fragmentos que volaban por doquier.
Cale sentía el mundo girar. El dolor le atravesaba el cuerpo como cuchillas invisibles. Quería moverse, quería entender qué estaba ocurriendo. Su respiración era errática, y todo su pequeño cuerpo temblaba.
-Mamá... -susurró, forzando sus ojos a enfocarse.
La vio. A pesar del caos, Drew corría con él en brazos, como si el miedo y el dolor no existieran. Su cabello estaba cubierto de polvo, su rostro herido, pero sus ojos seguían siendo cálidos. Sostenía a Cale como si fuera el tesoro más precioso de su vida.
Cale quiso hablar, quiso abrazarla, pero sus fuerzas se esfumaban. Un mareo oscuro lo envolvía, el dolor era insoportable. Aun así, se aferró a la imagen de su madre. A su calidez. A esa seguridad infinita que solo ella le daba.
Sus párpados comenzaron a cerrarse.
-Solo un poco más... -quiso decir, pero no pudo.
Cale cerró los ojos.
Y el mundo, para él, se volvió negro.
.
.
.
.
.
.
.
fin del prologo, espero lesguste esta historia hace un tiempo que la vengo desarrollando
ESTÁS LEYENDO
a hidden empire
FantasíaUn mundo alternativo en donde og cale es secuestrado después de ir con su madre a la aldea harris. . . . . Fic de la novela trash of the count's family
