Choi Han avanzaba con pasos ligeros, moviéndose entre las sombras como si fuera parte de ellas. Sus ojos oscuros permanecían fijos hacia adelante, sin apartarse de su objetivo, sin perder un solo instante en distracciones.
-Oye, amigo... ¿por qué no vas más lento? -la voz de Cage resonó detrás de él, teñida de frustración.
Choi Han no respondió. El silencio fue su única contestación.
-¡Vamos! Más lento, o acaso... ¿el joven amo está demasiado lejos? -insistió Cage, con un tono burlón que apenas ocultaba la incomodidad de no ser escuchada.
El aire se tensó. Choi Han continuó caminando.
-Oye, ¿y si nos dices dónde vive el joven maestro? Podríamos ir a visitarlo después... ¿tomar unas copas, qué dices? -siguió insistiendo la mujer, ahora con descaro, como si intentara forzarlo a reaccionar.
-¡Cage! -la voz de Taylor, nerviosa, se alzó tras ella.
-¡Bah! Solo digo que sería buena idea. Vamos, ¿al menos sigue siendo igual de amable que antes? -Cage sonrió con ironía, pero sus ojos nunca dejaron de observar de reojo la espalda de Choi Han, que permanecía recta, imperturbable.
La respuesta nunca llegó. Choi Han los ignoró con la misma calma con la que se ignoraría el murmullo del viento. A cada paso que daba, parecía más distante, más insondable.
De pronto, se detuvo. El silencio se apoderó del camino. Taylor se tensó de inmediato, Cage entrecerró los ojos y ambos frenaron en seco.
Desde el lado opuesto de la calle oscura, una figura emergió con la misma tranquilidad que si regresara de un paseo nocturno. Beacrox caminaba con paso firme, arrastrando en la espalda un saco que se balanceaba con pesadez. Desde la distancia parecía un simple cargamento de papas. Pero la rigidez de los hombros de Choi Han y el ceño levemente fruncido revelaron que no era así.
El aire se volvió pesado.
Choi Han habló, su voz baja, cortante como una hoja.
-Necesita estar despierto para poder hablar con Cale-nim.
Beacrox lo miró un instante y luego asintió, como si aquel detalle no representara ninguna dificultad.
-Estará despierto.
Nada más. La certeza en sus palabras bastaba para cerrar la conversación.
Taylor observaba con incertidumbre, incapaz de comprender del todo la situación. Sus ojos fueron de Choi Han a Beacrox, intentando hallar una pista, una explicación, cualquier cosa que lo ayudara a entender.
Cage, en cambio, no apartaba la mirada de los dos hombres. Podía sentirlo, ambos eran monstruos disfrazados de humanos. Su piel erizó al comprender que si alguno lo deseaba, ni ella ni Taylor tendrían escapatoria.
El silencio se rompió con un gesto simple. Beacrox sacó un pergamino de su ropa y lo rasgó sin vacilar. La hoja se desintegró en partículas brillantes.
En ese instante, una voz resonó, clara y vibrante, aunque solo Choi Han y Beacrox parecieron escucharla en lo más profundo de sus mentes. Era Raon.
-¡Bien! ¡Fuerte Choi Han y gran chef Beacrox! ¡Ahora vamos con el dragón rojo!
Beacrox inclinó la cabeza, aceptando la orden sin reservas. Cale había previsto aquel momento, y el pergamino no era más que el aviso de que todo estaba listo.
Un círculo mágico comenzó a dibujarse bajo sus pies. La energía manaba del suelo, extendiéndose con símbolos luminosos que trepaban como raíces hasta rodearlos por completo.
Choi Han y Beacrox permanecieron tranquilos, como si el fulgor no fuera más que un procedimiento cotidiano. Pero Taylor se quedó paralizado, confundido, mirando cómo los trazos se expandían sin control bajo sus pies.
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a hidden empire
FanfictionUn mundo alternativo en donde og cale es secuestrado después de ir con su madre a la aldea harris... ¿Cale es un dragón? . . . . Fic de la novela trash of the count's family
