No supe cuánto tiempo había dormido, solo que cuando desperté estaba sola y era de día. Parpadee un tanto confundida y me senté lentamente, mi cuerpo protesto como nunca.
Sin vestirme salí de la habitación y busqué a Lena. La encontré en la sala, sentada sobre el enorme sofá con las rodillas cerca de su pecho y una taza de café en la mano. Estaba vestida con un pantalón de tela y una camiseta blanca.
—Hola —saludo ella y me miró.
Al ver que aún estaba desnuda sonrió un poco. Me acerque a ella y me arrodilló en frente. Sabía que era tiempo de hablar, teníamos que hacerlo.
—¿Cuánto tiempo llevas despierta?—Ella estiró una mano y tocó mi cabello revuelto.
—¿Qué has pensado Kara? —dijo enseguida. Tomé sus manos y las alejé de mi rostro. —Recién desperté, no he pensado mucho.
—Debes hacerlo—. Ella se alejó y se puso de pie.
No supe qué decir, mi cerebro aún estaba medio dormido y cansado, no había pensado en todo lo que había pasado en la noche, ni siquiera podía creer que todo eso hubiera pasado solo hace unas cuantas horas.
Me puse de pie.
—Iré a ducharme, hablaremos luego de eso—. Lena asintió.
Bajo el agua recordé lo pasado la noche anterior. Pasé la mano por mi pecho enjabonándome y luego mi espalda, cuando continué por mis piernas sonreí y negué con la cabeza un tanto divertida.
No podía creer que había permitido que alguien jugara con mi culo, y tampoco que lo había disfrutado, ambas veces. Suspiré y apoyé las manos en los azulejos.
—lena —susurré.—¿Qué tan lejos llegaste anoche?, ¿en verdad esa era ella o solo una parte?, ¿Estaba dispuesta a averiguarlo, a llegar más lejos por ella?
Sí, pensé enseguida, estaba dispuesta a eso y más. Solo que lo único que quería, además de que ella me amara como lo hacía yo, es que me entregara también su confianza.
Al regresar a la sala Lena ya no estaba allí, llegué a la cocina y sonreí al verla con un delantal, cocinando tranquilamente. Me apoyó en el marco de la puerta y me crucé de brazos para observarla. Llevé una mano a mi pecho cuando tuve una idea, cuando la imaginé así mismo pero en nuestro hogar.
Al girarse, ella se detuvo al verme allí. Solté una carcajada al observar el delantal. —¿Qué? —preguntó y me lo mostró mejor.
—"Soy la ama y señora no solo de este lugar"—leí en voz alta.
—No puede quedar más claro.
—Claro que no —acepté y me moví hacia ella.
Agarré su rostro y la besé.
—Buenos días —murmuré y volví a besarla.
—Estoy haciendo el almuerzo —murmuró ella, asentí.
—Como toda buena dueña de casa—. Sonreí cuando me golpeo suavemente en el estómago por mis palabras.
La miré y luego detrás de ella. —Debemos hablar, pero luego de comer. Ella asintió y continuó trabajando.
***
Solo luego de almorzar, cuando ambas estábamos sentadas en el sofá mirándonos llevé la conversación al tema que quería.
—Primero respóndeme un par de preguntas —comencé, lena me miró esperando —¿Ayer me mostraste en verdad como eres, o no?
Tenía la impresión de que no.
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Your's; Supercorp
FanfictionKara ha pasado toda su vida adulta intentando ocultar lo que es, porque cada vez que lo deja salir a la luz termina sola, atada a una cama y decepcionada. Ahora, ha conocido a una mujer que le hace desear dejar de fingir y le muestra que no es nece...
