Años Después
-Sé que te gusta esto -susurré en su oído y seguí acariciándola, expandiéndola en todas las direcciones.
Lena no permitía muy seguido que me metiera con su culo, tampoco yo, aunque a ambas nos gustaba. No lo hacíamos por orgullo o alguna tontería, lo hacíamos porque cada vez que realizábamos algo así, las sensaciones eran más intensas, era algo especial que compartíamos con la otra de vez en cuando.
Lena gimió debajo de mi he inclinó su trasero más hacia mi caricia, solo que justo cuando iba a introducir otro dedo alguien golpeó con fuerza la puerta.
Me quejé suavemente y lena rio contra la almohada.
-¡Mami! -gritó un niño de seis años -¡Liam no me deja ver televisión!
Lena rió con más energía y apretó su rostro contra su almohada.
Entrecerré los ojos cuando ella me miró divertida.
-¡Mami! -lloró Noah.
-Ya voy -contesté de vuelta-. Baja a la sala, estaré allí en cinco minutos.
Presté atención y cuando los pequeños pasos se alejaron por el pasillo, suspiré. Lena se movió un poco, la miré y alcé una ceja ante su sonrisa.
-No es gracioso -sonrió aún más y antes de que se alejara golpee su trasero con mi mano suavemente.
-Auch -se quejó ella y reí al ver su rostro contrariado.
-Te lo mereces-. Me puse de pie y comencé a vestirme lo más rápido y mejor que pude.
-Yo no te interrumpí -ella se recostó de espaldas.
-No, pero lo hizo nuestro hijo, pensé que dormirían más tiempo.
Ella se encogió de hombros.
-Tardaste más en el trabajo, durmieron lo normal.
Suspiré y me moví hacia el baño.
Mientras me lavaba ella apareció detrás.
Nos miramos a los ojos hasta que ella golpeó mi trasero con energía.
-¡Oye! -me quejé y no pudo evitar reír.
-Ahora estamos a mano-. Sonriendo la vi meterse en la ducha.
-Malvada, ducharte justo ahora, cuando tengo que bajar y hacer de réferi con dos niños no es justo -. Ella me sacó la lengua causando que soltara una carcajada-. Ya me cobraré esto en la noche.
Lena me miro y volteo los ojos.
-En la noche estarás tan cansada que apenas te acuestes caerás dormida.
Solté un bufido al oírla.
-No esta vez -aseguré -y solo me he quedado dormida tres veces.
-Cuatro -corrigió ella y abrió las llaves de la ducha-, no olvides la semana pasada.
-Eso fue tu culpa, me mantuviste despierta toda la noche anterior, no cuenta.
Negando salí de nuestra habitación y llegue a la sala para ver a mis hijos, un niño de siete años y otro de seis, ambos de cabello Rubio y ojos esmeralda
Cuando vi que otra vez iban a comenzar a pelear los separé enseguida tomándolos a ambos en mis brazos.
Ambos se quejaron al estar en esa posición.
-A ver -dije y los miré a ambos-. ¿Quién empezó?
-noah -soltó Liam al mismo tiempo que su hermano gritaba su nombre.
-Liam fue -se quejó Noah
-Liam-dije y los dejé a ambos en el suelo-. ¿Qué dijimos de la televisión?
-Que teníamos que compartir -rezongó él.
-Sí, y cada uno de ustedes puede ver su programa sin que el otro lo interrumpa -los miré a ambos -el tuyo es a las seis y el tuyo a las cinco -observe a Liam-y ahora son las seis.
-Pero aún no comenzaba su tonto programa-. Suspiré.
-Liam -dije más seria, el niño me miró enseguida con los ojos bien abiertos. Sabía que el chico sería igual que su madre al crecer, me miraba de la misma forma cuando quería obtener algo-. Debes respetar los turnos, ustedes eligieron los programas.
Él asintió suavemente y miró el piso. Sonriendo deposité un beso sobre su cabeza y observé a mi hijo menor.
-Bien, ve tu programa, pero si vuelven a discutir los castigaré a ambos, ¿entienden?-. Asintieron.
Acaricie el cabello de mi hijo menor y los dejé solos para que observaran la televisión. Sabía muy bien que mañana tendrían el mismo problema.
Al llegar a la cocina observé a Lena cocinando, sonreí al ver que tenía puesto un nuevo delantal que decía "existen solo tres personas que controlan mi vida, nadie más"
Llegue cerca de ella y la abracé.
-¿Cómo te fue? -preguntó ella sin mirarme.
-Tan bien que sé que mañana volverán a discutir por lo mismo -ella rio-. He pensado en cambiar mi trabajo de policía a réferi, me iría muy bien.
-Déjalos, si mañana pasa lo mismo iré yo.
Reí y besé su cuello.
-Sí, solo tu logras que se calmen por más tiempo, una mirada y ya los tienes controlados.
Ella soltó un bufido.
-Ya sabes, me gusta el control.
Asentí y la besé.
-Qué sería de mí sin mi controladora esposa.
-Nada, que más.
Volví a reír y me alejé, tomé un delantal a mi lado y me lo puse. Lena me miró y río, como cada vez que lo veía. Este decía "La clave está en fingir que ella tiene el control"
-Sabía que amarías este delantal -me burlé.
-Sí -movió su cabeza de un lado a otro divertida -porque ya sabes, la clave está en fingir.
Me acerqué y la besé.
Cuando me alejé susurré un te amo que ella respondió de igual manera. Luego, bajé mi mano y la puse sobre su vientre hinchado y pensé en nuestra hija que crecía allí.
Si alguien me hubiera dicho que después de tanto tiempo, las cosas estarían así, que sería así de feliz, que discutiría por tonterías y me molestaría en un momento para calmarme al siguiente, jamás lo hubiera creído. Si hubiera sabido que sería tan libre al lado de alguien, la habría buscado hace años atrás, para tenerla como ahora, a mi lado, solo para verla sonreír.
Fin
--------------____________-----------------
gracias por leer:3
Comenten que tal les pareció
ESTÁS LEYENDO
Your's; Supercorp
FanfictionKara ha pasado toda su vida adulta intentando ocultar lo que es, porque cada vez que lo deja salir a la luz termina sola, atada a una cama y decepcionada. Ahora, ha conocido a una mujer que le hace desear dejar de fingir y le muestra que no es nece...
