Al llegar al hogar de Stacy todo era silencioso. Mi amiga me había dado espacio para instalarme en lo que ella iba por unas bebidas al supermercado.
Todo seguía exactamente igual como lo había dejado. Las fotos en la pared, mis almohadas esponjosas, la última taza de té que había bebido y no había llevado a la cocina, y mi cactus (que milagrosamente seguía con vida).
Solté las muletas y me dejé caer en la cama. El silencio era ensordecedor y extraño a pesar de que aquel era el lugar que llamaba hogar desde hace unos años.
Me enderecé unos momentos y tomé mi laptop para revisar mis pendientes. Instintivamente abrí mi correo y encontré 217 mensajes en mi bandeja,
todos de Adam...y uno de Hill.
Mi corazón dio un vuelco y cerré la computadora rápidamente.
¿De verdad era lo que creía?
Respiré entrecortada y abrí la computadora con mis manos temblorosas. Dudé unos segundos y seguido hice clic en el correo.
Pasé saliva y comencé a reproducir el video adjunto en aquel mensaje.
Ahí estábamos en la azotea y entonces ocurrió. Inesperado, fugaz, salado, con una confusión inmensa. Ese beso tan rápido que provocó que mi enojo fuera aún mayor.
Dios, no quería ni pensar en ese momento en específico.
Mis ojos se fijaron en el suelo y en cómo el collar caía del atuendo de Loki.
Tenté con mi mano mi cuello y lo tomé con delicadeza, pues después de haber llegado a casa había decidió portarlo. No brillaba, no vibraba, solo permanecía. Era un collar que decidí tomar como un recordatorio de que no podía confiar. Que no debía confiar.
Cerré la computadora y me puse de pie para asomarme en el espejo.
Mi reflejo se veía más cansado de lo normal, tenía ojeras, el corazón más roto de lo que ya lo llevaba, el cerebro adormecido, y una rabia contenida.
Nuevamente tomé el collar entre mis dedos y una lágrima resbaló por mi mejilla.
Quería olvidarlo todo. Quería que alguien me hiciera un lavado cerebral, se llevara los momentos felices junto a Loki y dejara solo los desagradables, de aquella manera no me sentiría tan confundida, tan dolida.
—Que patética —susurré y un puchero se asomó por mis labios al tratar de contener mi llanto.
(...)
Hacía un calor tremendo por lo que Stacy y yo nos encontrábamos recostadas en uno de los camastros junto a las piscinas del fraccionamiento. Mi amiga se untaba crema bronceadora mientras hablaba sin parar del chico que conoció recientemente como si temiera quedarse sin tiempo.
—Entonces me dijo que no le gustaba el café sin azúcar, lo cual cuenta como una red flag pero—
Me extendió el bote para que imitara su acción, sin embargo apenas y lo noté, pues estaba sumida en mis pensamientos que no tenían nada que ver con el calor, la piscina o incluso la tranquilidad artificial que me quería convencer de aceptar.
—Tierra llamando a Holly, ¿estás bien?
Parpadeé varias veces forzándome a volver al presente y miré a la rubia que me extendía el bote de bronceador con el ceño ligeramente fruncido.
—Lo siento, estaba pensando en el trabajo.
—Gisella, todavía no regresas y ya estás dejando que te consuma, deja que se pudra el trabajo. Tenemos asuntos más importantes que tratar.
ESTÁS LEYENDO
Impossible || Loki || #1
FanfictionNorte de Estados Unidos, Manhattan, Nueva York. En una tarde soleada ocurre lo una vez llamado Imposible, lo que todos dirían que es una locura , algo irreal. Conocer a un Dios. Holly Smith, una chica solitaria, poco común, amante de la literatura y...
