El hambre ya no era una molestia, era un dolor sordo que me nublaba la vista. Caminábamos por lo que parecía una eternidad y mis piernas se sentían como si estuvieran hechas de plomo. Loki y Thor se habían adelantado para rastrear una firma de energía, dejándome bajo la tutela de Fletcher.
—¿Te encuentras bien, Holly? Estás más pálida de lo habitual, y eso ya es decir mucho —dijo Fletcher, colocando una mano firme en mi hombro.
—Siento que si parpadeo demasiado lento, no volveré a abrir los ojos —admití, dejando que mi cabeza colgara un momento—. Ustedes son dioses, o casi dioses... pero yo soy una mortal que necesita combustible. Un poco de piedad no vendría mal.
Fletcher suspiró, mirando hacia donde los hermanos se habían perdido de vista.
—Loki olvida los detalles biológicos cuando está obsesionado con un mapa. Ven, creo que vi agua cerca. Beber algo te mantendrá consciente mientras busco algo que no sea raíces para masticar.
Llegamos a un riachuelo de aguas tan cristalinas que parecían espejos líquidos. Me desplomé en la orilla y bebí con desesperación, sintiendo el frío aliviar mi garganta seca.
—Quédate aquí. No te muevas, no hables con los árboles y, por el amor de Odín, si ves algo sospechoso, grita. O brilla. Lo que prefieras —ordenó Fletcher antes de alejarse un poco y rodear aquel cuerpo de agua.
Me dispuse a beber tanto como me fuera posible, moje mi rostro y respiré hondo tratando de alejar los pensamientos de hambre de mí. Fletcher se había quedado mirando hacia el agua por un par de minutos, no se movía ni un solo centímetro, solo observaba sin parpadear.
El silencio de Alfheim era engañoso.
Volví mi vista al agua para ver qué era lo que el veía, sin embargo solo podía apreciar mi reflejo, viendo cómo las ojeras marcaban mi rostro.
De pronto, un movimiento bajo la superficie me distrajo. Una figura femenina, de una belleza irreal y gélida, emergió a unos metros. No me miraba a mí. Sus ojos estaban fijos en el guerrero.
Escuché un grito ahogado cargado de dolor y Fletcher extendió su mano hacia el agua tratando de alcanzar algo que se le escapaba.
—Fletcher—lo llamé, poniéndome de pie y acercándome a él a paso lento.
Parecía hipnotizado, con los ojos vacíos, caminando directo hacia el agua. Una voz melodiosa llenaba el aire, un canto que no pronunciaba palabras, sino promesas.
—Fletcher, detente—corrí hacia él, pero fue tarde.
La mujer del agua que minutos antes había visto emergió, una sirena de facciones afiladas, lo envolvió con sus brazos y lo arrastró hacia las profundidades con una fuerza inhumana.
Él no luchó. Estaba atrapado en alguna pesadilla o en algún recuerdo que lo mantenía dócil. Sin pensarlo, me lancé al agua tratando de alcanzarlo.
El frío me cortó la respiración. Bajo el agua, la sirena ya no era bella, era una masa de escamas y dientes que arrastraba a un Fletcher inconsciente hacia una cueva de coral negro. El pánico me invadió, pero entonces sentí el tirón en mi pecho.
Necesitas poder, susurró la piedra.
Subí a la superficie una vez más para recuperar aire y negué. Pero Fletcher necesitaba ayuda, necesitaba que lo sacaran antes de que fuera tarde.
Dámelo, pensé con furia.
La piedra se iluminó.
Mi cabello se tornó azul eléctrico y mis venas empezaron a brillar bajo la piel. El agua a mi alrededor comenzó a hervir.
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Impossible || Loki || #1
FanfictionNorte de Estados Unidos, Manhattan, Nueva York. En una tarde soleada ocurre lo una vez llamado Imposible, lo que todos dirían que es una locura , algo irreal. Conocer a un Dios. Holly Smith, una chica solitaria, poco común, amante de la literatura y...
