Loki
El frío se comenzó a hacer mas presente.
Tuvimos que buscar un refugio y en cuestión de segundos nos metimos en una cueva.
Me senté lo más lejos posible de la entrada, donde el viento de Jötunnheim no podía alcanzarme, aunque el frío no fuera mi enemigo. Observé cómo Thor se alejaba un par de metros para invocar un rayo pequeño y controlado hacia un montón de turba seca que había encontrado, creando una fogata de tonos azulados. No era el fuego de Muspelheim, pero serviría para evitar que la sangre de la mortal se congelara antes de que la piedra terminara de devorarla.
Lancé una mirada a Fletcher. El guerrero estaba pálido, más de lo que el frío justificaba. Se presionaba el abdomen con una mano mientras la otra sujetaba con fuerza la bolsa que contenía la Piedra de la Luz Primordial.
—Esa herida no es de un barrote, Fletcher —sentencié, rompiendo el silencio—. Fue ella, ¿verdad? Cuando te usó como ancla para su desintegración, te arrancó parte de tu energía vital.
Fletcher me miró con los ojos entrecerrados, tratando de mantener su fachada de valentía.
—Ella no sabía lo que hacía. Estaba asustada.
—No me importa si lo sabía o no. Te estás desangrando por dentro porque tu "frecuencia" fue alterada —me puse de pie y caminé hacia él.
Le arrebaté la mano del abdomen y vi la mancha oscura en su túnica—. Si no te quedas quieto, la piedra de Alfheim que llevas en la bolsa será lo único que quede de ti cuando amanezca.
Thor se acercó, dejando a Holly a un lado. Su rostro mostraba una preocupación genuina.
—Loki tiene razón. La piedra de Holly no solo golpea la carne, golpea el tejido de la existencia. Necesitas descansar.
Fletcher finalmente cedió, dejándose caer contra la pared de piedra con un suspiro que sonó a derrota. Thor le entregó un poco de hidromiel que guardaba en su cinturón y luego volvió a sentarse junto a Holly.
Me quedé observando a la mortal desde las sombras. El resplandor del fuego de Thor hacía que su piel pareciera de porcelana a punto de romperse. Su cabello, ahora de ese rojo opaco que mencioné antes, caía sobre su rostro como una advertencia. Estaba perdiendo su color, su vitalidad... se estaba volviendo gris, como los mundos que la piedra ya había consumido.
Me acerqué a ella cuando Thor se quedó mirando hacia la entrada de la cueva, vigilando. Me arrodillé a su lado y, con cuidado de que mi hermano no me viera, puse mi mano a unos centímetros de su pecho.
Podía sentirlo. El ancla dimensional estaba vibrando. No se había apagado, solo estaba esperando. Cada latido de Holly era un pulso de la piedra.
—No te atrevas a irte —susurré, tan bajo que solo las piedras de la cueva pudieron oírme—. No después de haberme arrastrado hasta aquí. Si crees que te permitiré convertirte en energía pura y dejarme solo con estos dos idiotas, estás muy equivocada, Midgardiana.
De pronto, la mano de Holly se movió. No fue un despertar, fue un espasmo. Sus dedos buscaron algo en el suelo y, por un segundo, su voz salió en un murmullo roto que me heló la sangre.
—...Stacy... —susurró ella entre sueños.
Me tensé. Un nombre de su mundo. Un nombre que no me pertenecía. Sentí un pinchazo de algo que se parecía sospechosamente a la envidia, pero lo descarté de inmediato. Ella estaba buscando su hogar, su humanidad, mientras yo la arrastraba por los rincones más oscuros del cosmos.
—Stacy no está aquí —dije con amargura, aunque mi mano se cerró suavemente sobre la suya para intentar estabilizar su temblor—. Pero yo sí. Y aunque me odies por ello cuando despiertes, te mantendré atada a este plano aunque tenga que encadenar tu alma a la mía.
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Impossible || Loki || #1
FanfictionNorte de Estados Unidos, Manhattan, Nueva York. En una tarde soleada ocurre lo una vez llamado Imposible, lo que todos dirían que es una locura , algo irreal. Conocer a un Dios. Holly Smith, una chica solitaria, poco común, amante de la literatura y...
