Entramos a una sala más amplia, había pantallas, lecturas de cosas que no entendía, y ventanales mostrando el espacio infinito. Sin duda la nave en la que nos encontrábamos era enorme.
—Bien, momento incómodo del día — Tony suspiró y la mayoría de los presentes nos acomodamos en una silla.
Thor se quedó de pie, imponente.
Steve se posicionó detrás mío con los brazos cruzados.
Natasha por otro lado mantenía su mano sobre la mesa y a su lado permanecía mi amigo.
—Voy a decir esto de la forma menos alarmante posible...aunque eso ya sonó alarmante.
Me miró directamente a mí y me señaló.
—El Aetherion no está conectado a ella...está integrado a ella.
Pasé saliva nerviosa al escuchar aquellas palabras salir de su boca.
—¿Qué tanto?—preguntó Steve.
—Digamos que, si lo intentamos arrancar no solo nos llevaremos la piedra, nos llevaremos una parte de Holly. Si lo apagamos, no sabemos si ella se apagará también.
El aire en aquel lugar se volvió más pesado de pronto. Clint tensó su mandíbula.
Lo que Tony estaba diciendo era que no había cura. No había forma de ser yo otra vez.
—Entonces no la tocaremos —Barton replicó.
—Escucha, Legolas, lo preocupante no es que esa piedra esté dentro de ella, si no que...—desplegó una imagen en una de las pantallas donde podía apreciarse un mapa de color azul, y dentro de él había manchas rojas que comenzaban a esparcirse —. Está creciendo.
Sentí como algo se apretaba dentro de mí.
—¿Cómo?—susurré en un tono de voz bajo todavía incrédula.
—Bueno, está adaptándose. Aprendiendo. Cada vez que usaste el poder o cediste a él no solo lo liberaste, si no que lo fortaleciste.
Al decir aquello reinó el silencio una vez más.
—Entonces no solo la consume—dijo Thor, Tony negó.
—Se está sincronizando con su cuerpo, lo está tomando como su recipiente.
Mis manos comenzaron a temblar al escuchar aquello. Pareciera como si hablaran de una enfermedad terminal, donde ya no había esperanza.
—¿Cuánto tiempo tengo antes de estar vacía completamente?—pregunté con temor de escuchar la respuesta.
—Depende—la voz de Loki se unió a la conversación.
Las miradas se dirigieron ahora al pelinegro que entró al lugar con un aura llena de calma. Aquella calma que solo el podía transmitir en situaciones y momentos como este.
—Depende que tan rápido decidas dejar de resistirte a ella.
—Eso no tiene sentido, dijiste que cada vez que usara la piedra esta se sincronizaría con ella más y más—replicó Steve refiriéndose a una conversación que habían manteniendo antes de que yo estuviera consciente.
—También les mencioné que era un nexo, y que precisamente el no saber controlar el Aetherion la consumiría. Lo cual, si me pides mi opinión, es peor.
—Hermano, lo que sugieres es demasiado peligroso —ahora habló el Dios del trueno.
—Todo en esta situación lo es—dijo firme—, pero negar lo evidente no la salvará.
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Impossible || Loki || #1
Fiksi PenggemarNorte de Estados Unidos, Manhattan, Nueva York. En una tarde soleada ocurre lo una vez llamado Imposible, lo que todos dirían que es una locura , algo irreal. Conocer a un Dios. Holly Smith, una chica solitaria, poco común, amante de la literatura y...
