Capítulo 5

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Edryan

Temprano en un día lluvioso de noviembre, me encontraba en los espacios más alejados del funeral de Luna. El ambiente esta cargado de lamentaciones, de llantos notables y tristeza oculta en mantos negros. Toda la alegría que Luna pudo haber llevado al mundo en vida seguramente la convirtió en tristeza el día de su muerte. Cada persona presente en este lugar hace notar su pérdida con genuinas lágrimas y sentimientos verdaderos. Así era Luna, aunque no la conocí en persona nunca, puedo decir que con solo escuchar de ella y ver el brillo en los ojos de Her sabía que era especial.

El velorio había comenzado hace más de media hora y todavía no había localizado a Her. El padre había comenzado con sus palabras y no había rastro de él. Me extraña no verlo y me comienzo a preocupar, quizás no pudo soportar dar este último adiós. Al comenzar a dar una segunda inspección en busca de Her logro ver como las puertas de la iglesia son abiertas. De ellas salen un hombre alto con cabello levemente castaño de ojos azules que identifico como Her y a su lado una chica pelinegra que no logro distinguir su cara por su posición tan pegada al hombre. Me alivio por un instante al ver que Her está aquí y su dolor no lo ha arropado, pero al ver la atención que él le presta a la chica que está a su lado me hace preguntarme quien es ella. Se que Her tiene una hija de mi edad, pero la única foto que me mostró de la chica se veía de unos 15 años. Antes de cuestionarme más cosas alguien toca mi hombro haciendo que me gire.

- Stuart – saludo

- Hijo – me responde el saludo

No compartimos palabra por el resto del velorio hasta que llegó la parte en que los familiares más cercanos de Luna expresaran unas palabras. El primero en ponerse de pie y caminar hacia el ataúd fue Her. Se tomó su tiempo mirando al ataúd para luego mirar al publico y comenzar a hablar.

- Creo que los 30 años que estuve contigo no fueron suficientes. Aún siento que me faltaba vivir mas cosas a tu lado. Prometimos ser una pareja de ancianos y reírnos de nuestro pasado tomando una taza de café en el balcón de la casa de verano que nos íbamos a comprar al retirarnos. ¿Ahora con quien compartiré ese sueño? Perderte ahora ha sido como perder mi corazón sin opción de encontrarlo. Eras mi motor y mi motivación. Mis noches serán oscuras sin ti mi Luna. Ahora veré tu mirada en los ojos de mi hija y tu cariño en las acaricias de ella. Espérame, amor, algún día nos volveremos a encontrar. – dijo con un notable nudo en la garganta.

Al Her terminar con su despedida bajó de la plataforma y se apresuró a sentarse. Nunca lo había visto de esa manera, sus hombros descolgados, mirada apagada y su tristeza que habla por sí sola. Era extraño ver que ahora no era yo el que sentía que el mundo se había acabado, sino que ahora era él.

Cuando tomó asiento, la chica que estaba a su lado se levanta y va a la dirección a la que antes estaba Her. Se acerca con pasos torpes al ataúd y se percibe su temblor en las manos y en todo el cuerpo. Al voltearse para ver al púbico me da una vista amplia de su rostro. La chica tiene exactamente los mismos ojos azules de Her, de tez como porcelana junto con labios color cereza que llaman la atención de cualquier mirada. Tras que su rostro esta empapado de lágrimas se puede admirar de cierta forma. Desviando cualquier pensamiento respectivo a su apariencia presto toda mi atención a sus palabras. 

- Eee...no soy muy buena expresándome y muchos menos en una situación como esta. Pensé mucho en que debería decir y en palabras que sonaran apropiadas. Aunque trate de dar con el discurso perfecto siempre acababa igual, sin nada. Mamá siempre me decía que siempre era mejor hablar del corazón que de la idealización de un buen argumento. Siguiendo el consejo de mamá diré todo lo que mi corazón me dicte, eso le gustaría a ella. – dice volteándose a ver el ataúd por segunda vez

- Desde pequeña mamá decía que yo era su princesa, su reina. En cambio, yo me negaba y le decía que era su doctora, que al serlo la iba a proteger y sanar de todo. – hace una pausa y deja escapar varias lagrimas para luego continuar – Esta vez no pude sanarte mamá, ahora no podrás verme graduarme como tanto querías o escoger mi traje de novia... - se atraganta con las lagrimas y es incapaz de continuar.

Her va directo hacia ella y la sostiene, se le nota la preocupación de que su niña se desmorone en pleno altar o en la vida. Esta escena me hace viajar al pasado y revivir el momento en el que tuve que asistir al funeral de mamá, estaba tan asustado por pensar lo que iba a pasar con una vida sin mamá que mi mente bloqueo todo recuerdo de ese día. Solo recuerdo a mi yo pequeño llorando al lado del ataúd y Hernancio abrazándome, brindándome consuelo exactamente como él esta con su hija en este momento. 

- Lo siento – dice la hija de Her secándose las lágrimas – Te amo mamá y como me dijiste la última vez que nos vimos, te amo en esta vida y la otra. – con eso concluye y se baja de la plataforma con ayuda de su padre para dar continuación al velorio.

Luego de que sus palabras conmoviesen a cada persona presente el padre continuó con el velorio dándole fin.

- Así que esa es la hija de Her – dice mi padre haciéndome caer en cuenta de que todavía seguía a mi lado. Luego de concentrarme en las palabras de Her y su hija no me entere de nada de lo que pasara a mi alrededor.

Asiento con la cabeza y observo como la chica se acerca hacia donde su madre yace acostada y rompe en llanto. Un llanto tan desgarrador que cualquiera que esté presente en esta iglesia lo sentiría como un raspón en el corazón. Her se queda a su lado en todo el momento hasta que la chica decide dar su ultimo adiós y salir del lugar agarrada fuertemente de su padre.   

                                ...

Saliendo del velorio Stuart se dirige hacia donde esta Her con su hija. Mi papá con pasos decididos se acerca y lo abraza mientras que yo pongo mi distancia atrás de él viendo la escena. Noto que la hija de Her cambia su murada de Stuart hacia mi y en uno de sus rápidos cambios entre nosotros dos la cacho mirándome. Ella al instante cambia su mirada a las personas que salen de la iglesia, yo continúo observado cada detalle de su rostro, no tiene manchas de sol, tiene pestañas largas a pesar de estas estar opacadas por las lagrimas y tiene una nariz pequeña. Mi mirada baja hacia su cuello y de ahí a su cuerpo, se ve tan delicada que podría llegar a pensar que un viento lo suficientemente fuerte la tumbaría mi mirada continúa pegada a ella hasta que mi papá interrumpe.

- ¿Esa es tu hija? Dios que hermosa está – alaga a la chica

- Sí, amigo mi Lina creció – le contesta Her mirando a su hija

Lina

Se llama Lina...

Luego de que Stuart terminara de hablar me acerco a Her y le doy un fuerte abrazo. El hombre a primera estancia se sorprende por la cercanía, pero luego me devuelve el abrazo con mas fuerza.

- Lo siento tanto – me sincero

- Lo sé muchacho – me dice

Me separo del abrazo y le doy unas palmadas en el hombro.

- Toma el tiempo que necesites ¿de acuerdo? – le dejo saber

- No es necesario tengo que ir a trabajar, es mi de verdad – me cuestiona

- Dije ¿de acuerdo? – le repito para dejarle saber que no estoy para discusiones

- De acuerdo – me contesta a regañadientes

Al ver que accede me doy cuenta de que Lina sigue a su lado, antes de irme inclino la cabeza hacia ella en forma de saludo y despedida. Parecer captar el gesto muy repentino por lo que solo se quedó mirándome fijamente al igual que yo. Luego de unos segundos me giro y voy de camino a la camioneta para salir del lugar.

En el camino junto a mi padre es silencioso hasta que este decide hablar.

- ¿Viste la hija de Her? Es una chica muy bonita – me pregunta

- Es una chica solo eso vi – miento evitando extender la conversación

- ¿Sabías que es de tu edad? Y estudia medicina, una chica muy inteligente – me confiesa haciendo que mi porciento de interés aumente un poco. – afortunado el chico que la tenga – continua hablando Stuart y decido ignorarlos por el resto del camino.

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