Edryan
Beso a Lina con todas las fuerzas, al principio comencé lento, saboreando cada segundo y sintiéndola. Sus manos viajaban a mi cuello y me lanzo a ella.
Acaricio cada espacio de su cuerpo no dejo ningún espacio sin mi toque mientras no paro de besarla y ella de acariciar mi cuello y mi cabello.
La acuesto por completo en el sofá quedando yo arriba, mis labios se mueven hasta su cuello dejando un rastro de besos húmedos que hace a Lina gimotear.
- Edryan.
Oírla decir mi nombre con ese tono necesitado me hace olvidar de todo el control que he guardado desde que la besé hace unos días, incluso desde que la vi por primera vez.
Tomo a Lina por la cintura y ella de inmediato rodea sus piernas en mi cintura. La levanto del sofá y la llevo hasta su habitación en donde antes de tocar la cama la rincono en una pared donde me presiono contra ella haciéndola soltar un gemido leve.
- Por favor
- ¿Qué pides? – muerdo su cuello haciendo que ella se presione más contra mi.
- A ti. – me contesta mientras me mira fijamente a mi ojos.
Comienzo a bajar su cierre de su traje y ella a deslizar mi chaqueta. La chaqueta cae al suelo junto con mi camisa y luego le sigue su vestido color vino que deslizo lentamente por todo su cuerpo. No alejo mi ojos de su mirada hasta que siento como sus manos juguetean con mi cinturón. Lo saca con delicadeza, cuando va a desabrochar mis pantalones me pregunta.
- ¿Puedo?
- Sí.
La beso mientras ella los desliza por mis piernas con cuidado de no soltarse de mi agarre. Ella me responde el beso con la misma intensidad que la mía y como trata de dominarlo me hace llevarla a la cama de una vez.
Al acostarla a la cama ella me espera rescostada en sus codos mientras yo me le acerco despacio hacia ella.
Mis manos tocan sus pechos cubiertos por la tela de su sostén y de ahí viajan a su espalda para quitarlo. No hago nada sin mirarla y puedo ver como su deseo crece cada vez más y como su piel se quema contra la mía.
Al quitar su sostén queda descubierta para mi y no espero un solo segundo en llevar mis labios hacia ellos. Puedo sentir como tira su cabeza hacia atrás, me dedico a cada uno de ellos y los saboreo.
Mientras mi boca está ocupada mi mano busca su camino hasta su interior cubierta en sus bragas. Toco sobre ellas y siento como Lina se retuerce bajo mi toque.
- Dios, Edryan.
- ¿Ahora que? – pregunto pegando mi frente a la suya continuando con mi toque.
- No juegues conmigo.
- ¿Por qué? ¿Acaso quieres algo más? – bajo sus bragas y las deslizo por sus piernas hasta dejarlas en el suelo. - ¿Algo como esto? – vuelvo a mi toque sobre ella, pero esta vez sin ninguna barrera entre nosotros.
Lina gime y se retuerce contra mi mientras jadea. Verla así me causa muchas sensaciones no experimentadas, solo se que quiero que nunca acabe y que se repita una y otra vez. Siento como Lina cada vez resiste menos a mi toque y continúo hasta que se deja ir.
Enseguida busco un preservativo en mis pantalones y vuelvo a subirme arriba de ella.
Le dedico una mirada solicitando su permiso mientras le digo:
- ¿Quieres esto mi Lina? – le susurro en su oído.
- Demasiado, por favor Edryan.
No espero más adentrarme en ella y no parar de sentirla, disfrutarla y quererla.
ESTÁS LEYENDO
Intravenous
Teen FictionElla ama su trabajo Él odia el suyo Unidos por obligación se ven arrojados en un mundo muy diferente para ellos. Ninguno tenía la idea de estar amarrado a alguien y menos de una persona completamente diferente. No solo se unieron en un juramento en...
