Lina
No me quiero levantar
Nunca he sido buena en las mañana, pero ¿hoy? Todo mi cuerpo ha buscado la forma de rechazar todas las ordenes de mi cerebro. Estoy tan cómodo que podría dormir todo el día, suena como un buen plan de domingo. La cama de Edryan siempre fue cómoda, desde el primer día que la prové no importó lo miserable que me sentía me recibió con sus suaves sábanas y me envolvió en un sueño enriquecedor.
Hoy está mas suave que nunca
Cuando decido darme 10 minutos más de sueño antes de despertar algo capta mi atención. Un vaivén domina mi cuerpo, un leve sube y baja golpea mi mejilla cada vez que sube y puedo jurar que no es la cama. El ritmo del movimiento es constante casi parecido a mi respiración, pero no es la mía.
Abro un ojo con timidez para ver que se trata, pero cuando capta que es el responsable de ese movimiento se abre por completo junto con el otro.
El pecho de Edyan está tomando el lugar de mi almohada.
El pecho desnudo de Edryan.
¿Cómo termino bajo de mi?
Oh Dios, o ¿Cómo terminé yo arriba de él?
Toda la parte superior de mi cuerpo esta apoyada a él y al parecer no se da cuenta. Con un nudo en la garganta po la impresión y la vergüenza trato de levantarme de su pecho, pero algo me lo impide. Giro mi cabeza para ver que me limita a moverme y me quedo inmóvil cuando veo lo que lo causa.
Su mano esta agarrando mi cintura con fuerza. Me sostiene completamente y no la mueve.
Como si quisiera que no me fuera.
Vuelvo a girar mi cabeza para mirarlo y me concentro de más en su cara.
Se ve tranquilo, como si no tuviera ninguna preocupación sobre sus hombros. Es guapo, Dios es hermoso incluso se ve inocente así dormido. Mi mano se abre paso hasta su rostro y perfilo un poco si mandiluba con timidez, no quiero despertarlo y que me encuentre así.
No sé qué pasaría
Mientras lo toco mi mente viaja a todos las posibilidades si no estuviéramos en esta posición. No estoy segura de lo que siento hacia Edryan, cada vez que se me acerca desde nuestra primera platica normal no puedo respirar bien y cuando se va, mi respiración desaparece por completo hasta cuando él regrese y eso me asusta. Sea lo que sea que estoy empezando a sentir lo tengo que parar porque se siente mucho y demasiado fuerte y no lo puedo dejar crecer.
Atrapada sin probabilidades de salida me recuesto nuevamente en su pecho aprovechando este momento de debilidad a mis sentimientos que florecen muy rápido. Tengo que poner distancias, pero no hoy.
Mejor mañana.
Que terrible mentira
Estaba segura que me había convencido, que por primera vez iba a actuar con razonamiento, pero una vez más mi inútil corazón y cerebro no le hicieron caso a mi intuición.
Tres semanas
Ese tiempo llevo conviviendo con Edryan desde que me desperté en su pecho y luego me volví a dormir, para cuando ya era hora de levantarme no lo encontré en la cama, creí que me iba a decir algo al respecto en el desayuno de que no lo volviera hacer o que iba a volver al sofá pero no ocurrió nada de eso. Desayunó con una gran sonrisa todo el tiempo que solo borró cuando los hombres que trabajaban para él lo interrumpían de su charla conmigo.
Desde ese entonces no volvió a dormir en otro sitio que no fuera a mi lado en la cama. Un día incluso esperó que saliera de mi guardia del hospital en la madrugada para dormir conmigo. No lo admití en su momento, pero eso y que cada día me envíe comida saludable con uno de mis guardaespaldas para que no pase hambre en mis largas horas de jornada escalaron en mi corazón y ahí se quedaron.
ESTÁS LEYENDO
Intravenous
Teen FictionElla ama su trabajo Él odia el suyo Unidos por obligación se ven arrojados en un mundo muy diferente para ellos. Ninguno tenía la idea de estar amarrado a alguien y menos de una persona completamente diferente. No solo se unieron en un juramento en...
