capítulo 2: reencuentro.

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Al cabo de una hora, villamil ya estaba llegando a su casa en Bogotá Y aunque estaba un poco cansado, dejó sus cosas en un sofá que había en la sala y decidió salir a dar una vuelta por la ciudad, puesto que no quería estar mucho tiempo solo en esa casa tan grande y vacía. . además, necesitaba hacer cualquier cosa para distraerse y no pensar en la discusión que había tenido con su padre. Al cabo de unos minutos ya había caminado toda una cuadra entera.

  -No puede seer!, todo está tal y como lo recordaba. Dijo para él mismo. Las mismas calles, las mismas casas, y el mismo parque al que solía ir con isaza cuando éramos unos niños. Siguió dando vueltas y vueltas por la misma cuadra, una y otra vez, hasta que de pronto, se detuvo en ese parque por élque había pasado hacía yaun rato. Y mirando todo a su alrededor con nostalgia, se dijo nuevamente a sí mismo:

  Ojalá y todo fuera como antes. Cuánto desearía volver a correr y a jugar fútbol con isaza como cuando nada nos importaba; solamente no caernos o rompernos una pierna y lo único que nos preocupaba, era no llegar tarde para que nuestros papás no nos regañaran y nos dejaran volver a jugar juntos. Pero eso es imposible no?. Porque ya habíamos crecido y teníamos más responsabilidades, preocupaciones...

  -Holaaaaa! No crees que sería más fácil hablar conmigo?. Villamil dio un salto y se volteó a mirar quién le había hablado.

  -Juan Pablo isaza piñeros! Te volviste loco?. Casi me matas de un infarto!.

  -loco yo? Dijo Isaza riéndose.

  -si no mal recuerdo tú eras el que estaba hablando solo.

  -Bueno sí pero...

  -Ay ya Villa, deja el drama y más bien ven a darme un abrazo y cuéntame; cómo te ha ido en estos 5 años? qué has hecho de nuevo?.

  -nada en realidad, solo estudiar, estudiar y estudiar.

  -en serio no tienes nada nuevo que contarme? No has conocido a ninguna chica?

  -no, nada que ver; sigo soltero.

  -ni siquiera una solita?.

  -Ya te dije que no!. Dijo esta vez más impaciente. -Por favor ya no me insistas con el tema; no significa no. Isaza empezó a reírse a carcajadas, pero se cortó a sí mismo cuando villamil le dio un manotazo en el hombro.

  -Lo siento Villa. Dijo aún con una sonrisa. Es solo que no puedo creer que el rompe corazones no haya conocido a ninguna chica en estos 5 años que estuvo lejos.

  -No soy un rompe corazones! Protestó villamil. Es solo que no he encontrado el amor verdadero y por ahora la verdad es que no me interesa conocer a nadie.

  -Okay, Okay ya; no te enojes; más bien por qué no vienes conmigo a mi casa, y así nos actualizamos uno al otro sobre lo que hemos hecho en estos cinco años que no nos hemos visto. Qué te parece la idea?.

  -Muy bien te la compro; la verdad, no quiero llegar a mi casa todavía.

  Perfecto! dijo emocionado. Entonces vamos! qué esperas? corre corre corre corre!.

  -Bueno, bueno, bueno! ya cálmate un poco.

  -Perdón Villa, lo que pasa es que estoy muy feliz de volver a verte por fin después de mucho tiempo!.

  -No te preocupes; el sentimiento es mutuo. Ya en la casa del ojos marrones, los dos chicos se encontraban sentados en una mesa frente a frente, comiendo ponquecitos de chocolate y hablando de lo más normal, cuando de pronto, Isaza lanzó uno de los ponqués en la mesa y le dijo a villamil:

  -Oye, casi se me había olvidado decirte. Ahorita  tengo que ir a una fiesta con unos amigos; qué tal si me acompañas y de paso te los presento?.

  -Ay no sé, la verdad dudo mucho que ahorita tenga ganas de ir a alguna fiesta; estoy muy cansado por el viaje y es lo último que quiero hacer.

  -Dale Villa porfaaa, porfaaa; Acompáñame; No seas malo.

Está bien te voy a acompañar.

Graaaciaaas! Chilló. Quién sabe... A lo mejor allí conoces al amor de tu vida. Dijo con un tono pícaro.

  -sigues molestándome con eso y no te acompaño nada.

  -muy bien voy a dejar el tema por la paz.

  -eso espero. Y ya bájale dos a tu emoción; Sí? por favor.

  -Déjame ser feliz por un rato!.

  -mira que te parece si mejor nnos vamos?.

  -Okay; ya vámonos. Dijo al mismo tiempo que se levantaba de la mesa y villamil lo seguía hacia la puerta.

la última canción  - Juan Pablo Villamil & Susana Cala.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora