Daniela's P.O.V.
Hoy es 14 de Febrero, día de San Valentin. Me pasé todo el día haciendo una tarjeta para cada uno de mis hermanos mayores y una extra especial para Papá William. Ser la menor de la casa tenía sus ventajas y desventajas.
Entre las ventajas está el que puedo ser consentida con todo lo que quiero, solo tengo que llorar un poco y Papá William y mis hermanos corren a traérmelo. Entre las desventajas, todos mis hermanos y Papá William están pendientes de lo que hago la mayor parte del tiempo, lo cual es un problema cuándo quiero darles una sorpresa.
Todos ellos son mi familia y yo amo a mi familia, por eso quiero darles un buen regalo en el día del amor. Cuándo por fin terminé de hacer todas las tarjetas era casi hora de la cena. Papá William fue el último en llegar a casa hoy, Adeline y Narciso llegaron antes que él hoy.
Últimamente, cuándo Adeline llega del trabajo, solo toma una ducha y vuelve a irse hasta el día siguiente después del trabajo o muy tarde en la noche. Al principio yo no sabía por qué hacía esto y extrañaba a mi hermana, así que un día me puse a llorar hasta que me llevó con ella. Descubrí que va a una gran mansión para espiar a una chica que vive allí con su hijo que es muy pequeño y un montón de sirvientes, Adeline se esconde entre los árboles cercanos a la mansión y desde allí ve a través de las ventanas. ¡Está tan enamorada! Pero Papá William se molestó mucho porque no le pedí su permiso para ir con Adeline y me castigó; nada de postre por un año.
De todos modos sigo siendo feliz, tengo una familia genial incluso si no tengo relación sanguínea con ninguno de los miembros de mi familia.
-Ya llegué.- dijo Papá William al llegar a casa a la hora de la cena.
-¡Bienvenido!- coreamos todos.
Hoy era uno de esos pocos días en los que Papá William no encuentra a dos o más de nosotros peleándonos, lo cuál parecía aliviarle. Se veía cansado y algo molesto, por suerte tengo algo perfecto para sacarle una buena sonrisa.
Antes de que Narciso y Adeline sirvieran la cena, corrí a mi dormitorio y busqué las tarjetas que había hecho. Bajé y comencé a repartirselas a todos.
-Janeth... Jenny... Adeline... Narciso... Carmilla... Clifton...- los fui nombrando uno por uno al darles las tarjetas, luego sujeté la última con las dos manos y vi a Papá William con una sonrisa -Y esta es para ti, Papá William.
Extendí mis brazos hacia él, dándole la tarjeta. Él suspiró frustrado y tomó la tarjeta. La observó un segundo mientras yo cruzaba los dedos, pidiendo que me diera las gracias con una sonrisa, pero...
-Daniela, ¿cántos veces tengo que repetírtelo? No me llames "Papá", yo no soy tu padre, solo soy tu tutor legal.- me dijo con frialdad.
No lo entiendo... ¿Por qué me habla de esta manera? ¿Por qué insiste en que no es mi padre? Aunque no sea mi padre biológico, es mi padre...
-Pero...- mis ojos se llenaron de lágrimas de inmediato -¡Has sido mi tutor desde que tengo 5 años! ¡7 años de tutoría dejan de ser una tutoría, es como si me hubieras adoptado! ¡¿Por qué no me dejas llamarte Papá?! ¡¡TÚ ERES MI PADRE, ¿POR QUÉ NO LO ACEPTAS?!!
Grité todo eso y salí corriendo hacia mi dormitorio. Además de ser la más pequeña, soy la más rápida de mi supuesta familia que no quiere ser llamada familia en su totalidad, por lo que pude llegar sin que me alcanzaran y salirme por la ventana.
Corrí sin rumbo por un buen rato, pero luego no sabía a donde ir, estaba en medio del bosque, a un lado de la carretera y lejos de la ciudad. Comencé a caminar, algo nerviosa porque estaba muy oscuro y sentía algo de miedo. Después de un rato me encontré con la entrada de una mansión, y no una cualquiera: era la mansión de la chica que le gusta a Adeline.
Lo pensé poco pero bastante bien: Necesitaba un lugar dónde quedarme, y a nadie se le ocurriría venir a buscarme aquí. Incluso si Adeline quisiera venir a ver a esa chica, no lo haría hasta encontrarme primero, por lo que tenía una gran ventaja.
Busqué una forma de entrar en la mansión y descubrí que la puerta del área de servicio estaba abierta, así que entré. Recorrí la mansión en completo silencio y en unos pocos segundos. Al pasar delante de una habitación, escuché hablar a esa chica que le gusta a mi hermana mayor.
-¡Quítate tu uniforme y duerme conmigo!- escuché que dijo.
Miré por el ojo del picaporte y vi que se lo decía al mayordomo. A Adeline no le agradaba ese hombre, y va a estar furiosa cuándo sepa que él durmió en la misma cama que su amada en San Valentin... Bueno, eso si es que se entera, porque por lo pronto no pienso volver a casa ni dejar que me encuentren, así que no hay forma de que le diga directamente lo que pasó.
Entré en la habitación de enfrente a la de esa chica. Era el dormitorio de su hijo, él estaba durmiendo en su cama de eso panda. Era un niño muy lindo y deba mucha ternura verlo dormir, pero en ese momento quería distraerme, así que me puse a jugar con algunos de sus juguetes y luego encontré una linterna que usé para leer hasta que me aburrí de nuevo, entonces me quedé un rato mirando dormir a ese niño
De pronto, él comenzó a parpadear lentamente y terminó abriendo del todo sus ojos. Yo tenía mis ojos normales en ese momento, son de un verde tan brillante que se ven hasta en la oscuridad, y él comenzó a gritar y salió corriendo al ver mis ojos mirándolo.
-Maldición...- dije mientras el niño llamaba a la puerta del dormitorio de su madre.
Salí corriendo de la habitación y bajé las escaleras hasta la planta baja de la mansión y luego fui a esconderme en el sótano. Tuve que esconderme muy bien, porque el mayordomo salió del dormitorio de la chica y se puso a revisar toda la mansión; y cuándo digo que revisó toda la mansión de verdad es TODA la mansión...
Por suerte para mí no me encontró, aunque también tuve que cambiar de escondite mientras él estaba cerca por lo menos unos 5 veces... Al final terminé por acomodarme en el sótano, encontré unas mantas viejas en un baúl y las usé para acostarme a dormir. Ese día había sido tan largo y triste para mí...
No quiero volver a casa, no si Will no me deja llamarlo mi padre...
A la mañana siguiente...
Me desperté bastante temprano para ser que dormí muy poco tiempo. Subí en silencio a la planta baja de la mansión y me escondí de una de las maids que parecía buscar a alguien. Después de ver que se alejara, fui a la cocina por algo de comer; mi estómago rugía con fuerza y no se callaría hasta que comiera algo.
Abrí la nevera y saqué algunas frutas y la leche para servirme un vaso. Desayuné tranquilamente hasta que escuché pasos que se acercaban. Me terminé mi vaso de leche de un trago y me salí por la ventana para ir a esconderme en algún otro lugar de la mansión.
Tal vez debería presentarme con las personas que viven en esta mansión, pero... ¿Cómo voy a explicarles lo que estoy haciendo ahí? No es tan fácil, no puedo solo pararme frente a ellos y decir "Hola, me llamo Daniela, tengo 12 años y soy una shinigami. Estoy aquí porque me escapé de mi casa porque mi padre no me deja llamarlo papá y no pienso volver a casa hasta que me deje hacerlo".
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Alma de madre.
FanfictionCuando secuestran a su hijo de dos meses, un fuerte y oscuro deseo nace dentro de __________ Wynne. Accidentalmente invoca la presencia de un demonio, a quien dara su alma a cambio de recuperar a su hijo y vengarse de todos aquellos que se interpong...