Lleva en la misma posición horas, apoyando la espalda en la pared de madera mientras sus brazos abrazan las piernas en un estúpido intento de fortalecerse, ¿Para qué? Se pregunta en esos momentos. No está en sus manos el futuro que tendría su madre, ni sus amigos, ni el suyo propio, ni el de Julia. Su chica, su novia, su todo.
Han pasado horas desde que casi tira todo a perder, muriendo por una causa que le parecía justa, pero, que al mismo tiempo, le impediría volver a ver los ojos verdes que deseaba. Cierra los ojos y nota una dolorosa lágrima recorrer su mejilla como tantas otras durante aquella madrugada. Intenta autoanalizarse, e intentar reconocer el cúmulo de sentimientos que se amontonan uno a uno en su interior. Aún siente la adrenalina por sus venas, recuerda con extrema nitidez el momento en el que casi aprieta el gatillo, en el que casi se convierte en un asesino, como él, como el cabrón de su padre que a tantas palizas le hizo crecer. Tiembla ante el simple hecho de sentirse así, de pensar en lo que podría ocurrirle a su madre a partir de entonces. Joder, no lo soporta más, está cansado de ser el gran Noiret que a todo y todos puede, el que protege, el que cuida... no puede perder ahora a su familia, a María. Apoya los codos en las rodillas y se lleva las manos a la cara, se siente perdido en ese mismo instante. Sabe que no pensó en Julia, en las consecuencias que sus actos tendrían aquel día, en cómo debería sentirse ella al saber que ni siquiera intento despedirse. Y se odia a sí mismo, odia su puto orgullo y la maldita coraza que aún entonces tanto le costaba quitarse.
Llora más, ¿Cómo esta ella?, ¿Lo sabe ya? Abre los ojos y rodea la habitación con la mirada, parándola en puntos insignificantes mientras los pensamientos siguen yendo y viniendo, volando entre sensaciones dolorosas y otras indescriptibles. Si hubiera apretado el gatillo en su momento, si no hubiera llegado María con su medicación... en esos instantes estaría muerto. Él, su coraza, y sus estúpidos orgullos ya no existirían. Ni tampoco su vida con Julia, ni la posibilidad de verla sonreír, ni de besar sus labios, ni de tocar su cuerpo y perderse en él, descubriendo todos los días un ápice de belleza que por muy tonto que fuera se le antojaba como lo más bonito que podía ver en ese instante. Sin darse cuenta sonríe, recuerda la noche en que, despierto, contó todos y cada uno de los lunares de su cuerpo mientras ella dormía entre sus brazos, cuando acomodaba la cabeza en su pecho y sentía su latir acompasado, completamente distinto al suyo cuando la tenía cerca. Sus pensamientos vuelan a la multitud de mañanas que habían compartido en la sala de esgrima, donde después de hacer el amor y tenerse mutuamente ella dormía y él se quedaba despierto, observando sus dulces gestos al dormir, su respiración, memorizando aunque fuera las ondas de su pelo porque tiene un miedo horrible a perderla, y por ser un bruto casi la pierde aquel día. Se limpia las lágrimas con las manos y desea tener su tacto cerca, suave y cálido. Ella había sido quien sin pedirlo le dio amor, le apoyó, le quiso cuidar aunque él no se lo permitía.
-Joder – susurra con voz ronca.
Se siente solo, como un niño perdido sin saber que hacer a continuación. Tiene miedo y lo reconoce. Por su madre, por Julia y por él. Apoya de nuevo la cabeza en la madera rajada y antigua que tiene detrás e inspira profundamente, desviando al tiempo la mirada hacia la ventana, por cuyas finas persianas se adentra la tibia luz de la luna que, en todo su esplendor, brilla para él.
-Iván...
Su voz le saca del ensimismamiento y, dando un pequeño bote, observa la esbelta figura de Julia entrar por la puerta mientras los haces de luz se cuelan tras ella.
-No te he oído entrar...
Intenta sonar firme y observa como ella cierra la puerta y en la casi penumbra se acerca hacía él. Pero no hacía falta tener luz cerca para darse cuenta de que sus ojos están anegados en lágrimas, de que ella se encuentra afligida y mal, por su culpa.
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Relatos Julivanistas
FanfictionAlgunos relatos julivanistas publicados entre 2008 y 2010 en el foro el internado de la web formulatv. No fueron escritos por mí.
