✦͙͙͙*͙*❥⃝∗⁎.ʚ 𝑪𝒉𝒂𝒑𝒕𝒆𝒓 3. ɞ.⁎∗❥⃝**͙✦͙͙͙

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— ¡Si vinieron! — Laila estaba que saltaba de la emoción al ver entrar al rastafari junto a su rubio amigo. Bill solo se dispuso a acomodarse en su asiento con un poco de nerviosísmo puesto que tener de nuevo a Tom de cerca lo ponía muy... sudoroso.

— Hola, buenas noches. — saludaba Andreas a ambos chicos con una sonrisa y Tom...

Tom solo miraba a Bill con el ceño fruncido.

— ¿Todo bien? — preguntó Andreas solo para que Tom pudiera el oirle.

— Bill... — susurró Tom inconscientemente mientras se sentaba en frente del pelinegro. — Tú eres Bill. — asegura.

— ¿Bill? — repitió Laila haciendose la tonta e igual de nerviosa que el mencionado. — Es un lindo nombre pero...

— Joder, te encontré. ¿Cómo es que no me di cuenta?

«Mierda» — repetía Bill una y otra vez en su cabeza ahora más rojo que un tomate.
El contacto visual entre ambos hermanos era como si mediante sus miradas lanzaran chispas pero ninguno sabía de qué.

— Eh, ¿darte cuenta de qué? — habló Bill después de ese silencio que sintió larguísimo. Colocó ambos codos en la mesa luego de suspirar y ahuyentar cuaquier rastro que pueda delatarlo.

— Soy Tom, ¿te olvidaste de mi?

El de rastas negras ladeó la cabeza fingiendo molestia y dió un golpe seco en la mesa con su mano derecha haciendo que Andreas y Laila se sobresalten un poco.

— ¿Con qué idiota me estás confundiendo, eh?

— Eres mi hermano, joder.

— ¿Tú qué? — Bill posó su mano sobre la de Tom haciendo que a ambos les de una descarga electrica un poco atrayente, pero todo esa sensasión se fue cuando este posó sus uñas largas pintadas de un bonito color negro en la piel de Tom.

Las undía con bastante fuerza pero su contrario ni se mosqueaba.

— Yo me llamo Angel Fischer, ¿entendido? — Tom asintió sin dejar de mirarle a los ojos. Bill inconforme con su respuesta se dispuso a apretar más la mano. — ¿Entendido? — volvía a repetir molesto, pues quería que el de rastas rubias le respondiera.

— Angelito, creo que te estas pasando un poco. — balbuceó la castaña con horror y el chico de cuyo nombre "Angel" la miró sin expresión alguna. — Joder, solo sueltalo.

— Mierda. — soltó la mano de Tom con rapidez para luego irse.

«Estaba que lo mataba.»

— ¿Estás bien? — cuestionó Laila acariciando la mano herida de Tom. Él solo se limitó a asentir y retirar su mano medio ido. — Dios, prometo hablar con él, ¿sí?

— No, está bien. — respondía finalmente en un susurro. — Creo que fue muy grosero de mi parte confundirlo con mi gemelo.

— Oh.

— Sí... — Tom se puso de pie a la par de su amigo para despedirse. — Creo que nosotros también ya nos vamos.

— Cuidate.

— Igual ustedes.

Laila solo se quedó en silencio mirando como ambos chicos se iban dejandola sola.

Había sido una primera mala cita de dos para dos y todo por su impulsivo amigo, a si que no le quedó más de otra que pagar la reservación, salir corriendo a tomar un taxi e ir a la casa que compartia con Angel Fischer o mejor dicho Bill Kaulitz.

Al llegar todas las luces de la casa estaban apagadas, pues el susodicho no estaba en la casa.

La castaña con más rabia puso seguro la puerta principal para que cuando Bill llegue lo pueda sentir y golpearlo por arruinarlo todo.

ı𝗹𝗹ı𝗹𝗹ı 𝗢𝗻𝗹𝘆𝗙𝗮𝗻𝘀  ı𝗹𝗹ı𝗹𝗹ıDonde viven las historias. Descúbrelo ahora