Narrador omnisciente
Olivia y Marcos llegaron a Vera del Rey con la intención de que el pequeño conociera a su padre, no para convertirse en la comidilla del pueblo. Sin embargo, eso fue exactamente lo que ocurrió.
Nadie esperaba que Paolo tuviera un hijo. Ni Jose Antonio, ni Julio, ni Luz, ni siquiera el propio Paolo. Pero todo cuadraba: Marcos era su hijo y él era su padre.
Al principio las cosas fueron complicadas, y según fue pasando el tiempo no hicieron más que ir a peor. El niño iba de mano en mano como moneda de cambio, de sus padres a Marifrán, de Marifrán a Julio y Marta, de Julio y Marta a Luz y Ainhoa, de Luz y Ainhoa a Jose Antonio y así hasta encontrar a alguien que pudiera cuidarlo. La situación era insostenible tanto para unos como para otros, pero especialmente para Marcos.
De cualquier manera, ¿qué era lo mejor para él? ¿Volver a Tenerife y obligar a su padre a renunciar a todo? ¿Quedarse en Vera y obligar a su madre a renunciar a todo? ¿Estar entre Tenerife y Vera y hacer más viajes que Willy Fog? La respuesta estaba en el aire, a diferencia de Marcos, que estaba en los brazos de Morfeo entre Luz y Ainhoa.
- Me parece surrealista que Paolo no supiera que tiene un hijo. -murmuró la chef.
- A mi me parece más surrealista que Olivia haya decidido contárselo ahora. -comentó la morena.
- ¿Por?
- Hombre, pues porque ya tiene 10 meses...
- ¿Y?
- "¿Y?". -repitió-. "¿Y?".
- Sí, Luz. ¿Y?
- Joder Ainhoa...
- Habla bajo. Que después de lo que nos ha costado dormirlo, no quiero que se vuelva a despertar.
- Pues que tiene 10 meses, 4 dientes, y que todo eso podría haberlo visto Paolo si ella hubiera sido un poquito más rápida de mente.
- ¿Me lo estás diciendo en serio?
- Sí, ¿qué pasa?
- A ver... -bufó Ainhoa-. Tú imagínate que un día sales de fiesta, te enrollas con un tío, te lo llevas a la cama, y al par de meses te enteras de que estás embarazada. -desarrolló-. Por lo que sea, decides tenerlo. ¿De verdad me estás diciendo que le dirías al maromo con el que te acostaste que estás embarazada y que el bebé es suyo?
- ¿La verdad? No lo sé. -confesó.
- ¿Entonces?
- Ya, ya. Es una situación complicada en la que no desearía estar nunca.
- ¿Nunca? ¿No quieres tener hijos?
- ¿Ahora? No. ¿En un par de años? No sé. -respondió con firmeza.
- Uh-huh...
- Ainhoa, ¿qué pasa?
- Nada, nada. Da igual. -dijo la pelirroja levantándose con cuidado.
- No, no da igual. -rebatió Luz, siguiéndola con la mirada-. ¿Qué pasa amor?
- Pues que yo sí quiero ser madre.
- ¿Y cuál es el problema?
- Que tú no.
- Bueno, pero yo no quiero ser madre ahora. -enfatizó-. Tal vez en unos años sí quiero.
- El problema es que para mi, es ahora o nunca. -confesó.
- ¿Cómo?
- Que es ahora o nunca. -repitió.
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Todo lo que no nos dijimos | Luznhoa
FanfictionAinhoa Arminza, la nueva chef del hotel Lasierra, llega a Vera del Rey con la intención de dejar atrás su pasado. El alcoholismo, entre otros muchos errores, la siguen allá donde va, y no es algo de lo que se sienta orgullosa. Pero a Luz poco le imp...
