Los días pasaban y Aaron aun temía de lo que fuera a pasar con Selene, temía que fuese a cambiar sin darse cuenta y que la maldad se a poderara de ella asi como le había sucedido a él con aquel ente que lo perseguía.
Sabia que Selene era muy fuerte pero ingenua y que en ocasiones su bondad y inocencia podía ser una blanco fácil para perjudicar, aunque hubiera un guardián temía por ella, sabia que lo que sentía era mas que una amistad o un simple empatia pero tenia miedo de perderla o que sus padres la alejaran.
Aarón no sabia que hacer, por las noches se las pasaba pensando, moría de pánico pero no lo podría demostrar ya que Selene se daria cuenta de que algo pasaba. Pensó en alejarse de ella pero le pareció estúpido por la simple razón que la quería, y la necesitaba, que debía protegerla y así se aseguraría que ella estuviera bien, quién mejor para cuidarla sino él.
Visitaba con frecuencia a Selene y siempre intentaba ver mas allá de sus ojos,le hacia pruebas para rectificar que ella no cambiará, de vez en cuando sus ojos tenían gotitas de sangre que al parecer ella no se daba cuenta de que estaban ahí. Su cabello se veía un poco mas opaco,y su piel se sentía mal tratada, Aarón debía hacer algo pronto o tal vez Selene necesitaba un poco de su verdadero hogar, tan solo eso necesitaba...
Decidió distraerla, no quería que se agobiara y terminara colapsando.
En ocasiones el dolor que sentía Selene le impedían caminar, incluso asistir a la prepa, y los dolores eran por razones diferentes siempre. A veces se presentaban con mucha fiebre, en otras deshidratación, dolores musculares hasta la sensación de romperse cientos de huesos a la vez. El dolor nunca la dejaba sola, siempre sentía dolor aunque lo disimulaba, o simplemente tomaba algún brebaje para calmar su dolor que se debilitaba despacio y que regresaba en ocasiones más potente y la tomaba desprevenida. En calles, en parques, en el orfanato, etc. Siempre y en todo lugar detrás de una sonrisa ocultaba lo que por dentro se derrumbaba.
Con tan sólo caminar sentía un ligero dolor y ver lo que la gente le hacía simplemente la dejaba caer fulminada, Selene comenzaba a jadear airé y poco a poco sus rodillas se comenzaban a doblar mientras empalidecía y las lágrimas de dolor se hacían presentes mientras que algunas punzadas las comenzaba a sentir en la espalda al mismo tiempo que un dolor en el vientre la hacía doblarse de dolor; mientras que Aaron solo la miraba pues tomarla o moverla solo la agravaría así que sólo se limitaba a verla y a hablarle para que se mantuviera en calma.-Es mejor que regrese un tiempo a mi casa.
- ¡Selene! ¿regresaras?
- por supuesto que lo haré, solo necesito mas fuerza, me estoy muriendo en vida, no tardaré.
-¿como estoy seguro de que regresarás ?
- te dejo al gato, mi alma estará aqui.Selene regreso a su hogar por unas horas, en donde sus hermanas y madre le otorgaron mas fuerza para que ahora el dolor en la tierra fuera menor ya que su castigo seguía siendo el mismo pero solo lo podían disminuir y no quitar.
Ades se entero de la visita de Selene al olimpo, salio del inframundo lleno de odio se dispuso a viajar hacia allá, él no estaba conforme con el trabajo de Selene en la tierra pues aunque había matado a algunos humanos como era el trato él detestaba que Selene tuviera tanta compasión, él quería que ella fuera completamente sádica pero sabía que no era posible ya que en ella predominaba la bondad aunque su alma se volvería oscura.
Al llegar al olimpo no dudó en tomar a Selene y convocar a todo los dioses para hablar de su función en la tierra.
-¡hermanos y hermanas! se que para muchos la bondad de Selene les ha sido algo agradable, pero ¿que ha hecho ella? ¡por favor! es una débil, les tiene demasiada compasión a esos humanos...
-¡alto! yo he cumplido con lo que me han dicho, pero jamas existió una regla que diga que no les puedo tener compasión, yo aun tengo fé en ellos, les doy una oportunidad porque son mis hermanos.
- ¡pero que estupida! le dije que para este trabajo era mucho mejor ...
-¡calla! - grito zeus
- ¿quien ? - insistió Selene
- no lo digas- intervino Gaia dirigiéndose a Ades.
- madres, padres ¿hay algo de lo que deba saber?
- Selene no le prestes atención.
- ¿es por que es diferente? - replicó con carage Ades.
- Sé que mienten,¿ hay algo que me ocultan?
- Selene, te he dicho que no prestes atención.
- será mejor que le digan la verdad, pues estoy dispuesto a despertarla y enviarla a la tierra para que cumpla mas rápido la misión de selene, así que es mejor que sepa contra quien se enfrentara.- amenazó Ades y despareció en una nube negra al instante.
- ¿que ha dicho? ¿a que se refiere?
- Selene calma, tenemos que hablar, mientras tanto ve con tus hermanas, necesitas fuerzas, y nosotros necesitamos resolver un problema.- dijo Gaia.
- madre, por favor no quiero que me oculten nada, soy lo suficientemente fuerte como para soportarlo.
-lo se Selene, pero no se si lo suficiente para vencerlo...
- madre... - y la puerta se cerró.Los dioses sabiendo que Ades no era un dios que amenazaba en vano, sabían que la única forma en que Selene se enfrentara era haciendole saber el origen de su rival, aunque fuera muy duro para ella, y tenían que dotar a Selene de sabiduría para que descubriera todas sus capacidades.
Era claro que todos temían, que tal vez Selene era fuerte pero ahora su defecto era la lealtad y bondad que le impedirían mandar a su rival al inframundo o simplemente derrotarla para que fuese menos poderosa.
Era hora de hablar con Selene antes de que el caos sea enviando a la tierra. Los dioses tambien temían por la humanidad, pues sabían que Ades solo la mandaba por venganza y beneficio.
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Hija de la tierra.
De TodoUna historia llena de magia,romance, poder, ecología y misterio rodeada de una trama politeísta y mágica.En donde Sol Selene (nombre relativo a la luna) es una joven compleja y común pero detrás de ella se esconden todos los dones que los dioses le...