Cuando desperté al día siguiente la casa estaba tan silenciosa como de costumbre. Tal vez Zack se había ido a trabajar o quizás me estaba evitando para no hablar de lo que sucedió anoche.
Estuvimos a punto de besarnos, pero él me rechazó...
—¿Zack? —musité al verlo en la cocina, preparando algo de comer.
—Phoebe —respondió sin mirarme siquiera. Lucía muy concentrado elaborando su sándwich.
—Pensé que estarías trabajando —comenté para evitar un silencio incómodo, posicionándome a su lado en la isla de la cocina.
—Mi turno comienza en 2 horas —explicó.
—Entiendo... —murmuré sin saber muy bien qué decir, dando paso al silencio que tanto quería evitar.
Odiaba que fuera tan distante e impenetrable. Desde anoche no he dejado de pensar en el momento que compartimos y él luce tan ajeno e indiferente.
Tal vez, en lugar de esquivar el tema, debería preguntarle directamente. No fue mi imaginación, casi nos besamos. Él también lo deseaba... o eso creo...
Con él nunca estaba segura de nada. Era demasiado difícil de leer.
—¿Quieres? —habló de repente.
—¿Qué? —balbuceé al salir de mi ensimismamiento.
—Estabas embelesada mirando mi sándwich. Acabas de despertar, debes tener hambre —explicó, ofreciéndomelo.
—No, es tuyo —contesté, avergonzada.
—No te preocupes. Prepararé otro —contestó y no me quedó más remedio que aceptar.
—Gracias —murmuré, sonriendo tímidamente.
Pequeños momentos como este en los que Zack me cuidaba como solía hacerlo cuando éramos niños me hacían recordar las razones por las que me enamoré de él.
Zack era una persona fría con sentimientos escasos, pero los pocos que tenía eran sumamente intensos y profundos. Es por eso que deseaba algún día formar parte de ellos.
—Lo que es mío es tuyo... —agregó, enfocándome con intensidad—. Mi comida, mi casa, mi guitarra... Todo lo que tengo te pertenece.
—Zack... —musité, sorprendida—, no esperaba que dijeras algo así... No sé qué decir... —añadí, colocando un mechón de mi cabello naranja detrás de mi oreja, nerviosa.
—No digas nada —replicó con la mirada perdida, apoyando sus manos sobre la isla—. Te ofrezco lo que tengo desinteresadamente. No espero nada a cambio.
—¿Estás seguro? —pregunté, tomando su muñeca, lo cual llamó su atención—. Porque yo sería capaz de darte lo que me pidieras... —confesé, sosteniendo su oscura mirada y avanzando en su dirección, tímida y seductora a la vez. Él me observó por varios segundos, tragando saliva con fuerza.
Si no lo conociera, pensaría que está nervioso...
Me alegra que al menos una vez no sea yo la que tiene que controlarse para no temblar como gelatina.
ESTÁS LEYENDO
El secreto más evidente [R2]
RomansaTrilogía REFORMERS. Libro 2. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . Desde pequeña Phoebe Warm sufrió la amarga experiencia del desamor, ya que creció en un lugar sombrío e infernal. En medio de su caótico mundo solo...
![El secreto más evidente [R2]](https://img.wattpad.com/cover/311380977-64-k485350.jpg)