Cuando Cale terminó de contarme me quedé en shock. Ni en mis sueños más absurdos y surrealistas habría adivinado el secreto que Zack ocultó como si su vida dependiera de ello. Sin embargo, ahora que lo sabía podía entender por qué había hecho todo esto...
Después de nuestra conversación Caleb se fue a casa con cierta reticencia, ya que le aseguré que estaría bien, pero mentí. No dejaba de pensar en Zack y el hecho de que hubiera desaparecido no ayudaba a mi ya frágil estabilidad mental.
Las horas transcurrieron hasta que cayó la noche. A pesar del cansancio, luché contra el sueño, sentada en un sillón de la sala de estar; pero fui vencida o al menos eso creí hasta que un sonoro estruendo me despertó.
—¿Zack? —murmuré, somnolienta, encendiendo la linterna de mi móvil. Acto seguido, él encendió la luz de la sala de estar.
—Disculpa, Pheebs, no quería despertarte —emitió, avergonzado.
—¿Crees que eso me importa? —repliqué suavemente al ponerme de pie—. Estaba muy preocupada por ti.
—Lo siento... —musitó, mirando el suelo, y luego un profundo silencio llenó la habitación.
Zack lucía nervioso e incómodo. Ni siquiera podía sostener mi mirada.
En cualquier otra circunstancia pensaría que le avergonzaba llegar de madrugada y dejarme preocupada, pero sabía que este no era el caso.
Él sabía que Caleb me había contado todo.
El secreto que guardó con tanto celo y temor había quedado expuesto.
—Bueno, yo... —balbuceó, rompiendo el silencio—, creo que iré a dormir —completó, dando media vuelta.
—¿Vas a fingir que no sucedió nada... como siempre? —pregunté, escéptica, provocando que se detuviera bruscamente.
—Caleb te contó, ¿cierto? —refutó en un murmullo, aún dándome la espalda.
—No te enojes con él —le pedí.
—Supongo que no tenía sentido seguir ocultándote la verdad —reconoció y, aunque no podía verlo, sabía que una sonrisa amarga adornaba su rostro.
—Creo que tampoco lo tiene seguir fingiendo que no sientes nada —repliqué, avanzando para posicionarme frente a él—. No esperaba lo que Cale me contó... —confesé—, pero eso no cambia lo que siento por ti —aseguré y, de manera casi imperceptible, Zack esbozó una expresión conmovida—. Yo también te he amado desde pequeña. Jamás me importó que fueras un chico frío que no sabe expresar sus sentimientos. Me enamoré de ti por todas las veces que me protegiste de mi madre cuando llegaba ebria, porque me socorriste cada vez que me caía o me lastimaba, porque aceptabas jugar juegos que odiabas solo para verme feliz... —relaté con una sonrisa mientras Zack me contemplaba con ojos vidriosos.
—Entonces... ¿no te importa realmente? —preguntó en voz baja y yo negué con la cabeza—. Pero a mí sí —agregó de repente, provocando que mi sonrisa se esfumara.
—¿Qué? —murmuré.
—Yo... no puedo, Phoebe —dijo con un hilo de voz.
—Pero... ¿por qué? —repliqué, confundida—. Entiendo que temías que descubriera la verdad, pero ahora...
—Sí, esa era una de las razones —me interrumpió—, pero no era la principal —aclaró.
—¿Qué quieres decir?
—Lo siento mucho, Pheebs... No tiene absolutamente nada que ver contigo... —aseguró, acunando mi rostro—. No tienes idea de cuán importante eres para mí... siempre lo has sido —confesó, sosteniendo mi vidriosa mirada—. Incluso cuando intenté alejarte mis sentimientos se mantuvieron intactos porque te he querido desde la primera vez que te vi; pero no puedo... —añadió, alejándose.
ESTÁS LEYENDO
El secreto más evidente [R2]
RomansaTrilogía REFORMERS. Libro 2. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . Desde pequeña Phoebe Warm sufrió la amarga experiencia del desamor, ya que creció en un lugar sombrío e infernal. En medio de su caótico mundo solo...
![El secreto más evidente [R2]](https://img.wattpad.com/cover/311380977-64-k485350.jpg)