Capítulo 6: Resurgir

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Al día siguiente ensayamos durante toda la mañana, puesto que queríamos que nuestra presentación fuera perfecta. De ello dependía que nos contrataran.

La canción sonaba bien, pero había algo que no me terminaba de convencer. Parecía que ninguno de los tres estaba completamente concentrado. Sabía que podíamos hacerlo mejor, pero antes debíamos vencer las distracciones.

Después de lo que Caleb me dijo anoche no logré conciliar el sueño. De hecho, no nos habíamos dirigido la palabra desde entonces.

La verdad era que no sabía qué decirle.

¿Cómo enfrentas a tu mejor amigo después de que te declara su amor?

¿Cómo lo enfrentas después de rechazarlo por tu otro mejor amigo?

—Chicos, la canción no suena mal, pero... siento que no nos estamos esforzando al máximo —opiné cuando concluimos el enésimo ensayo.

—Ya he perdido la cuenta de las veces que la hemos repetido. Deberías descansar, Phoebe. Eres la vocalista principal. Tu voz debe escucharse bien —emitió Zack, racional.

—Pero la canción aún no suena como me gustaría. Sé que podemos hacerlo mejor si nos concentramos —repliqué.

—Lamento no estar a la altura de tus expectativas. No pasé una buena noche —escupió Caleb.

—Cale... —murmuré, dolida. No fue mi intención lastimarlo, pero eso no le daba derecho a hablarme así.

—Empecemos de nuevo —gruñó, llevando sus manos a su guitarra eléctrica, la cual era negra y tenía unos detalles en rojo que parecían salpicaduras.

Después de otro ensayo mi impresión continuó siendo la misma.

—¿Ahora sí te gusta o sigue siendo muy poco para ti? —refutó Caleb al ver mi expresión poco convencida.

—Caleb, ¿cuál es tu problema hoy? —inquirió Zack mientras se ponía en pie, alejándose de su batería, ceñudo.

—Phoebe sabe perfectamente cuál es mi problema —me escrutó con detenimiento, haciéndome sentir incómoda—, y tú no tienes que meterte, Zack. —Lo fulmimó con la mirada.

—¿Tienes algún problema conmigo? —gruñó el susodicho, avanzando hacia Caleb, quien hizo lo mismo.

Esto no iba a terminar bien...

—¿En serio quieres saberlo? —rebatió el chico de ojos azules, encolerizado y con la mandíbula tensa.

—Chicos, basta —intervine, colocándome en medio de ambos para evitar que pelearan—. Ustedes son amigos y no deberían discutir, mucho menos hoy que es un día tan importante para los tres... No peleen, por favor... —añadí, alternando la mirada entre ambos, gesto que los hizo retroceder, aunque la tensión seguía siendo palpable.

—Este será mi último ensayo —declaró Caleb mientras Zack tomaba asiento frente a su batería nuevamente.

Después de eso no estaba segura de que nuestra presentación fuera a salir bien...

***

Al caer la noche, me vestí y maquillé con esmero, ya que quería lucir perfecta. Definitivamente me veía como una estrella de rock y esperaba sonar como una cuando estuviera sobre el escenario.

—Phoebe... —dijo Zack mientras tocaba la puerta de mi habitación—, ¿puedo pasar?

—Adelante —emití mientras me observaba en el espejo.

—¿Estás lista?

—Sí —contesté—. ¿Qué te parece? ¿Estoy bonita? —pregunté con una sonrisa al girarme para que me viera, lo cual hizo de arriba abajo y con mucho detenimiento...

El secreto más evidente [R2] Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora