Sueño #.18: La Canción de Lirio.

12 5 0
                                    

Había una vez, en el encantado bosque de Alfheim, un pequeño elfo llamado Lirio. Lirio tenía el cabello tan dorado como los rayos del sol y ojos tan claros como el cristal más puro. A diferencia de los otros elfos, Lirio no quería aventuras ni tesoros; él solo deseaba escuchar las historias que el viento traía consigo. Cada noche, cuando la luna brillaba en lo alto del cielo y las estrellas titilaban como diamantes, Lirio se sentaba bajo el gran árbol de Lífstré y cerraba sus ojitos dispuesto a escuchar. El viento le contaba historias de lugares lejanos, de mares profundos y montañas que tocaban las nubes.
Una noche, llegó con el viento un suave murmullo de bebé y con él un desconsolado lamento de su madre por no lograr calmarlo. Lirio, con su corazón lleno de bondad, decidió ayudar a la mujer y fue así que cruzó ríos de plata y campos de esmeraldas hasta llegar al mundo de los humanos. Allí, encontró al bebé en el regazo de su madre, a quién calmó con suaves palabras y luego con una dulce melodía de su pequeña lira comenzó a cantar, mostrandole así como cantarle al pequeño para dormirlo... El bebé, escuchando la canción y la enternecedora música, cerró sus ojitos dejandose llevar al mundo de los sueños, donde todo era posible y la magia nunca terminaba.
Lirio, viendo su misión cumplida, se despidió de la amable y ahora feliz dama para luego regresar al bosque encantado, sabiendo que cada noche, su canción sería cantada y compartida para calmar a los bebés que lo necesitasen, asegurándose de que sus sueños siempre fueran dulces y tranquilos. Por ello, cada noche, cuando el viento susurre a través de las hojas, recuerda que son los elfos como Lirio, cantando, trayendo paz y sueños mágicos a todos los niños del mundo.

.Fin.

Cuentos de Alfheim.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora