Londres,
14 de febrero de 2024.
El tiempo devora la vida como un depredador insaciable, dejando en su estela un vacío que ningún amanecer podía llenar.
En ese abismo, la razón se rendía; jamás podría comprender el actuar de un corazón que aún sentía entre los restos.
Sus manos y piernas temblaban, no sabía si era por el frío de la mañana, por miedo o por dolor. Aún arropado entre las calientes cobijas, él temblaba. En un suave susurro llamó su nombre, deseando verle en sus sueños una vez más. Pero el insomnio y el deseo de soñar no iban de la mano.
Jungkook se levantó con lentitud, observando por la ventana la neblina cubrir casi por completo los edificios a la lejanía. Soltó un fuerte suspiro y bajó las piernas de la cama, sintió el frío piso, dándole un escalofrío que recorrió su espalda.
El pitido de la tetera en la cocina le recordó que Namjoon había decidido quedarse a dormir la noche anterior, aun cuando le pidió que lo dejara solo.
Somnoliento, Jungkook se levantó y salió de la habitación. El sonido llegó a aturdirle cuando se acercaba a la cocina, pero este se detuvo apenas entró.
—Oh —dijo Namjoon al verle parado en la entrada—, disculpa si te levanté, quería una taza de café.
Jungkook asintió con suavidad y terminó de entrar. —¿Qué hora es? —preguntó y se sentó en un taburete de la barra de desayuno.
—Las ocho de la mañana, me sorprende que estés despierto tan temprano —dijo mientras preparaba una taza de café.
—No pude dormir mucho. Tengo sueño pero no consigo dormir.
Namjoon le observó cuidadosamente, notando que sus ojeras se notaban cada vez más y que sus ojos estaban hinchados. —¿Nuevamente las pesadillas? —preguntó, pero no obtuvo respuesta. Suspiró. —Tal vez hay que pedirle a tu doctor que te recete un medicamento más fuerte para que puedas dormir.
—Para que me sirva las dos primeras noches y luego no me hagan mas efectos —dijo cansado—. Odio los efectos secundarios, no quiero algo más fuerte.
—¿Entonces qué puedo hacer para ayudarte? —preguntó preocupado. Nuevamente, no obtuvo respuesta.
Namjoon ya no sabía qué más hacer para ayudar a Jungkook. Ni siquiera la ayuda profesional estaba sirviendo. Él empeoraba al pasar los días. Namjoon temía que vuelva aquel Jungkook que tenía pensamientos suicidas. Temía perderlo.
Dejó la taza de café a un lado y se acercó al menor, acariciando su espalda para sonreírle. —Hey, Jimin planeó una salida al spa. ¿Recuerdas el spa de Ellie?
—No, hyung, yo no quiero...
—Haz el intento —interrumpió—. Vas a poder relajarte y tal vez puedas dormir mejor.
—Hyung —Le miró con cansancio. El dolor en sus ojos, Namjoon había olvidado lo que era verlo en ellos—, no quiero salir, no puedo hacerlo... Por favor, no me obliguen.
Namjoon no podía dejarlo solo. Antes cometió el error de hacerlo y casi lo pierde por ello. No piensa cometer el mismo error.
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Mis Dos Vidas
फैनफिक्शनEn 1905, cuando la vida del príncipe Kim Taehyung se desmorona bajo el peso del deber, la soledad y las decisiones ajenas, el universo irrumpe con una última jugada. Sin explicación, es arrancado de su época y arrojado al año 2023, un mundo extraño...
