Londres, 2023.
—Vamos, no pueden escaparse así de fácil. Tenemos que ir sí o sí, no se hagan los muertos. —La voz de Hoseok reventaba los oídos sensibles de Jungkook.
La noche anterior había sido muy loca y divertida, no podía recordar nada, incluso no supo cómo fue que llegó a casa sano y salvo.
—Ayy, hyung... me duele mucho la cabeza, no grites. —Taehyung murmuró y se acomodó en su lugar, abrazando la pierna de Jungkook.
—¿Y tú? ¿Ahora sigues los pasos de tu primo? —alzó una ceja—. Mírate nomas, dormido en el piso como trapo viejo. ¡Ya levántese! Tenemos que irnos.
Hoseok puso sus dos manos sobre su cadera, mientras veía a ambos primos dormidos en el piso de la sala sin ninguna incomodidad.
—Te daré tres cajas de latas de sprite si te callas, hyung. Por favor, déjame dormir. —Jungkook susurró sin abrir sus ojos.
—Me tientas, me tientas. —Puso una mano bajo su barbilla, tomando en cuenta la propuesta.
Pero no debía, Jin lo regañaría si no llevaba a los dos primos borrachos al lugar acordado.
—¡Ishh, ustedes son tan molestos! —exclamó molesto. Quería las latas de sprite, pero debía cumplir su misión.
—Hyung, tú fuiste el más loco anoche e incluso te empapaste por completo de cerveza, ¿y ahora estás totalmente bien y sin resaca? Aish, quisiera ser como tú —dijo Jungkook con fastidio.
—Hm, ya sabes que la vida que llevo tiene que ver con cerveza, así que estoy acostumbrado —dijo con orgullo—. Pero ese no es el tema, ya arriba.
—Jungkook, tus pies huelen mal —Taehyung murmuró molesto. Sin embargo, no se apartó de la pierna del pelinegro y la abrazó aún más fuerte, poniendo su propia pierna sobre el cuerpo del pelinegro.
—En serio que me avergüenzan, chicos —Hoseok suspiró—, les buscaré ropa para el viaje —dijo y fue en dirección a la habitación de Jungkook.
Cuando Jungkook oyó los pasos del pelirrojo a su habitación, se levantó enseguida y lo detuvo a mitad de camino.
—No, no puedes entrar —dijo al ponerse frente a él.
—¿Qué? ¿Por qué?
—Porque no —dijo serio—. Buscaré yo las cosas, levanta a Taehyung.
Se dio vuelta y entró a la habitación, encerrándose en esta.
—Aish, ese mocoso. Soy su mayor y me habla así —abultó sus labios molesto.
—Hoseok... hyung —escuchó la voz cansada de Taehyung.
Hoseok se giró para verle.
Vio que el castaño intentaba levantarse ya que vomitaría, sin embargo, no pudo hacerlo.
—Ay, niño. En serio que son un caos. Nunca más dejaré que beban de tal manera —dijo el pelirrojo y se acercó al mareado chico tirado en el piso.
Se agachó su altura y lo levantó por la espalda para sentarlo.
—A ver, vomita aquí. —Le entregó el bote de basura.
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Mis Dos Vidas
Fiksi PenggemarEn 1905, cuando la vida del príncipe Kim Taehyung se desmorona bajo el peso del deber, la soledad y las decisiones ajenas, el universo irrumpe con una última jugada. Sin explicación, es arrancado de su época y arrojado al año 2023, un mundo extraño...
