Malina se encontraba sumida en un estado de profunda pesadez. Su madre reía y charlaba de temas tan monótonos que eran capaces de adormecer a cualquiera, mientras sus amigas no escatimaban en llenarla de halagos sobre su belleza, como si aún fuera esa pequeña niña de ocho años.
Por ello, había huido al patio trasero de la casa. El aburrimiento allí resultaba tan abrumador como dentro de la casa, y en ese preciso momento comprendió que debía continuar con su plan. Malina lanzó un último vistazo a la sala donde se hallaban todas las mujeres y, con una agilidad que ni ella misma conocía, saltó la pequeña barda del patio.
Las calles estaban desoladas, y no se veía alma alguna en el pueblo. La sombra de una tormenta se dibujaba en el cielo azul, que pronto se tornaría gris y sin desear perder más tiempo Malina se dirigió en dirección a la iglesia. El sol aún brillaba con su máximo esplendor, por lo que, al llegar al parque de la iglesia, casi estaba empapada en sudor.
"Esto es una pésima idea" Una corriente de aire frío la envolvió, refrescándola. La luz del sol pareció desvanecerse ante la presencia ominosa de las criaturas, y ella misma sintió cómo se encogía ante su presencia.
—Todo lo que implique descubrir quienes son en realidad les parece mala idea —dijo Malina, provocando el incómodo cosquilleo que sentía cuando las criaturas se ponían nerviosas.
"No somos los malos", respondieron las criaturas.
—Entonces no deberían temer de lo que estoy buscando —Malina sonrió, mientras se dirigía a la iglesia.
La chica estaba dando su primer paso cuando algo captó su atención. El auto familiar de Brandon hizo que soltara una maldición y reconsiderara si realmente estaba cometiendo una imprudencia, tal como habían insinuado las criaturas. No obstante, era su única oportunidad; no sabía cuándo se levantaría su castigo o si sería demasiado tarde para ella. Aunque las criaturas parecían estar en calma en ese momento, no podía prever cuándo volverían a tomar el control de la situación.
Decidida a no dejar que el inesperado detalle de Brandon en la iglesia la detuviera, se aventuró en busca de las respuestas que había anhelado durante años. La iglesia estaba desierta, y sus pasillos se mostraban más tenebrosos que nunca, provocándole un escalofrío que le erizó la piel. De repente, la euforia con la que había planeado su misión comenzó a desmoronarse, y un mal presentimiento se asentó en ella mientras avanzaba hacia lo que sabía que era la oficina del diácono.
"Algo va mal", las criaturas parecían estar en sintonía con su inquietud.
—Lo sé —susurró, encogiéndose—. Sé que están enfadadas, pero confío en ustedes para mantenerme a salvo.
"Lo estás con nosotros, nunca lo olvides", prometieron, como si la simple realidad de su existencia no fuera ya lo suficientemente inquietante.
Al llegar a su destino, fue recibida por una escena alarmante: la oficina estaba sumida en un completo caos que la hizo mirar a su alrededor con sorpresa. Papeles y objetos yacían esparcidos por el suelo, y dos sillas se encontraban volteadas, como si hubiera tenido lugar una violenta confrontación.
— ¿Qué ha pasado aquí? —preguntó, tratando de comprender la situación.
"Lo que viniste a encontrar." Las palabras, pronunciadas por las criaturas que estaban presentes, hicieron que se estremeciera, llevándola de vuelta a la realidad de su misión.
Malina comenzó su búsqueda en la oficina con una determinación feroz, esforzándose por apartar de su mente las inquietantes imágenes que el desorden le había provocado. Su objetivo era encontrar el libro del que Valerio y Brandon habían hablado, pero cada rincón de la oficina parecía guardar más caos que pistas. Mientras revisaba cajones desordenados, movía montones de papeles y registraba estanterías, su frustración crecía a medida que el libro se le escapaba.
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Pequeñas Criaturas
Mystery / ThrillerEn un regreso enigmático al hogar que una vez conoció, Malina despierta los recuerdos ocultos de una tragedia que destruyó su familia y dejó su corazón sumido en la oscuridad. Las sombras del pasado acechan cada rincón, atormentándola con su persist...
