12 - Un hueco en el corazon

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La semana había sido un desafío para Emma. Las palabras de Sofía la habían perseguido, nublando su ánimo y su espíritu. Cuando llegó el sábado, no había mucha energía en ella. En lugar de sentir la emoción habitual por la pijamada en casa de Rodrigo, se sintió como un globo desinflado.

Ese día, Iván y Rodrigo habían llegado a buscarla, pero Emma se mostró menos extrovertida que de costumbre. Se sentó en el sillón de la sala, con las piernas recogidas y una manta sobre sus hombros.

-Che, ¿estás bien? -preguntó Rodrigo, con una ceja levantada mientras acomodaba unas almohadas para la noche.

Emma forzó una sonrisa, pero no era suficiente para ocultar su estado de ánimo.

-Sí, solo... estoy un poco cansada -respondió, sintiéndose un tanto apagada. La alegría de las pijamadas anteriores parecía lejana, como un recuerdo borroso.

Iván, que había estado revisando su celular, levantó la vista al escuchar la respuesta de Emma. Aunque su expresión seguía siendo seria, había un matiz de preocupación en su mirada.

-No es un gran día para jugar, ¿no? -dijo, su tono un poco más suave de lo habitual.

A medida que la tarde se transformaba en noche, se acomodaron en el living, rodeados de snacks y una maratón de películas. La atmósfera era más tranquila, pero Emma no podía sacudirse la sensación de pesadez que la seguía. La risa de Rodrigo y las bromas de Iván llenaban el aire, pero ella se sentía distante.

Finalmente, después de un rato, Rodrigo decidió que era hora de hacer algo más animado.

-¿Y si jugamos a verdad o reto? -propuso, animado.

Ambos asintieron, y pronto el juego empezó a fluir. Rodrigo se sentó en el medio, con Iván y Emma a cada lado. A medida que las preguntas se hacían más intensas y las risas aumentaban, Emma intentaba participar, pero sentía que su risa era más un eco de lo que solía ser.

Rodrigo, siempre perceptivo, notó el cambio en la energía de Emma. Cuando llegó su turno de preguntar, se volvió hacia ella con una expresión seria.

-Emma, ¿cómo te sentís? -preguntó, rompiendo la burbuja de alegría momentáneamente.

Emma sintió un nudo en la garganta. No quería llorar frente a ellos, pero la vulnerabilidad la invadió. Miró a Rodrigo y luego a Iván, quien la miraba con una mezcla de curiosidad y preocupación.

-No sé, a veces siento que... que no soy suficiente -dijo Emma, sintiendo que sus palabras eran como un susurro entre el ruido.

Iván la miró con atención. Ella se dio cuenta de que lo había dicho en voz alta, y eso abrió las compuertas.

-Sofía me dijo cosas horribles -continuó, las lágrimas comenzando a asomarse a sus ojos-. Dijo que solo soy una más, que no le importo a nadie, que solo estoy aquí porque... porque estoy cerca de ustedes.

La sala se llenó de un silencio profundo. Rodrigo se inclinó hacia adelante, su expresión de sorpresa transformándose rápidamente en una de apoyo.

-Emma, eso no es verdad -dijo, tomando su mano-. Eres increíble, y no dejes que una chica así te haga sentir mal.

Iván, aún en silencio, la observaba con una mezcla de sorpresa y compasión. Emma sintió cómo la presión en su pecho se aliviaba un poco.

-No sabía que te sentías así -dijo Iván, su voz ahora más cálida. La frialdad que a veces mostraba parecía haberse desvanecido un poco.

Emma dejó escapar una risa entre lágrimas, sorprendida por la sinceridad en la voz de Iván.

-Gracias, chicos. Realmente... necesitaba sacarlo -admitió, sintiendo el peso que se aliviaba.

Rodrigo se acercó y le dio un abrazo, mientras Iván se acomodaba un poco más cerca. Aunque no había palabras mágicas para eliminar la inseguridad de Emma, el simple hecho de compartir lo que sentía le proporcionó un sentido de alivio.

A medida que la noche avanzaba, Emma se sintió un poco más ligera, como si las palabras de Sofía comenzaran a desvanecerse en el aire. Rodeada por sus amigos, comprendió que no estaba sola. Juntos, habían comenzado a formar un lazo más fuerte, un refugio donde podía ser ella misma, sin el peso de las inseguridades.

La pijamada continuó, con risas y bromas, y aunque la sombra de Sofía seguía presente, Emma comenzó a entender que tenía a su lado personas que realmente la valoraban. Tal vez no todo estaba perdido.

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Doble capítulo por estar demasiado desaparecida

Este cap me costo mucho hacerlo (Contexto: llore) 😞😭

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La chica nueva ; SpreenHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora