Capítulo 67

10 1 0
                                        

Alexei se fue cuando termino su desayuno y yo me metí a la tina, el baño que nana preparo estaba espectacular. Me acomode de manera que todo mi cuerpo estaba en el agua y solo mi cabeza en el borde.

La verdad no sé cuanto tiempo pasó pero el agua ya estaba fría, saliendo del baño vi un maniquí que vestía un hermoso vestido negro con pedrería roja, simplemente hermoso.

Me dispuse a admirar el vestido cuando nana entro de nuevo.

--Que bueno que ya saliste-- cerro la puerta tras de ella y se acercó a mi alzando un corset-- tenemos que ponértelo.

(***)

--Nana-- hable casi sin respirar-- esto no es necesario

--Ya te dije que si-- y apretó más los cordones, estoy agarrada de el espejo de cuerpo completo, veo mi reflejo de sufrimiento y las caras que hace nana cuando ajusta el amarre

--Esto es tortura, no es así?-- ella se rió un poco y me miro a través del espejo

--Siempre te quejaste de lo mismo-- miro una vez más su trabajo y sonrió-- esta listo, ahora toca el peinado y maquillaje

--Tú lo harás? Digo sin ofender-- ella se veía seria, creo que si la ofendí

--Ay niña-- estaba negando con la cabeza, se detuvo, me miro y me sonrió-- Claro que no, yo no soy la indicada para eso

--Nana! Me asustaste, creí que si había hablado una tontería-- las dos reímos y Enid hizo su aparición de nuevo junto con un par de chicas detrás de ella

--Que bueno que ya lo traes puesto-- sonrió satisfecha y yo bufé-- ellas son...

--Agatha y Emilia-- hable antes que ella y ellas me sonrieron-- como están?

--Entonces si las conoces, perfecto-- las miro-- déjenla espectacular-- no dijo más nada y se fue

--Entonces su majestad, por favor tome asiento-- me señaló la silla frente al espejo, ellas empezaron a abrir los estuches qué traían consigo. Yo simplemente hice lo que me pidieron.

--Estoy en sus manos-- dije mirándolas por el espejo, ellas me sonrieron y empezaron con su trabajo.

(***)

--Ya puede mirar, su majestad-- me hablo Agatha y claro que le hice caso y lo que miraba en el espejo era asombroso. Tenía un smokey eye en negro con profundidad roja, mi rostro se veía iluminado, seguía siendo pálido pero se notaba diferente y en mis labios no podía faltar ese tono rojo vivo. El peinado era recogido en mi nuca con algunos mechones sueltos, es perfecto para que no estorbe nada al poner la corona. Sonreí en aprobación.

--Son magníficas-- ellas me sonrieron, empezaron a recoger sus cosas y yo seguía admirandome en el espejo.

--Mi niña ven a ponerte el vestido-- me hablo nana, la verdad no escuche cuando entro, esta quitando el vestido del maniquí, le hace señas de me acerqué, después de mil maniobras y un par de momentos en los que creí que rompería el vestido, por fin lo logramos, nana me ayuda con los zapatos negros y estoy lista.

--Nana-- le hable y ella me miro-- y si lo hago mal?-- ella se paro frente a mi y tomo mis manos.

--Eso jamás mi niña, mi único consejo no solicitado es, confía menos en terceros y más en ti, el poder es tuyo no se lo des a nadie--apretó un poco mis mano y me sonrió-- ahora vamos, que no podemos llegar tarde.

Como si fuera planeado llego Enid ya peinada y con un bestido rosa palo muy hermoso, su cabello rubio qué aún tiene tonos verdes y azules y sigue con sus brotes de flores, así que su peinado es un recogido haciendo lucir las flores igual.

HíbridaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora