Hinata...
Hinata...
—¡Hinata!
Parpadeó varias veces, su cuerpo respingando y su conciencia despertando del letargo. Miró a su padre parado frente a ella, con una ceja arqueada y un fajo de sobres bajo el brazo.
Tuvo una corazonada.
—Disculpe, padre, ¿qué decía?
Su padre la miró por unos largos segundos, entonces dijo la única cosa que no quería oír—¿Está todo bien?
Su mandíbula se tensó. Había muchas cosas para decir, el 70% destinado a un pelinegro sociopata y el 30% restante a ella. Aunque viendo la expresión de su padre, sospechaba que la balanza estaba a punto de sufrir un desajuste.
—Sí, solo...distraída—sin intención de postergar la conversación, señaló cortés hacia los papeles—. ¿Es sobre eso que desea hablar, padre?
Le extendió los sobres—Son propuestas para iniciar el cortejo—la mano de Hinata titubeó—. Si bien tus acciones tuvieron un propósito necesario, al aparecer en el imperio del sol, fuiste considerada por muchos para el matrimonio—Hiashi tomó una taza de té y saboreó el contenido—. Tu poder como heredera se está expandiendo, no solo eres respetada, también amada, el consejo piensa que necesitas el respaldo de una figura...masculina.
Hinata falló en su intento de no retorcer los ojos—Exactamente ¿cuál es el propósito de esta...eh, figura?—hizo comillas con los dedos, dejando morir la fachada impoluta—. ¿Es solo la pantalla para recibir todo el crédito? porque francamente, no necesito una muleta para hacer lo que se espera de mí.
—Espero que Neji esté siendo dedicado a tus clases de etiqueta.
—Y soy la mejor alumna que alguna vez pudiera tener.
Hiashi frunció el ceño, Hinata fingió no darse cuenta y empezó a leer los remitentes de las cartas—¿Sigues de mal humor?
—No lo estoy—la mirada analítica de su padre la hizo flaquear. Apretó los párpados y se obligó a decir:—. Un poco, lo mantendré bajo control, lo prometo.
—¿Es por las propuestas?
No—Quiero casarme enamorada.
—En nuestro clan tus deseos son una rareza.
Ella lo vio incrédula, no era el tema, pero su propia raíz de amargura se acentuó en la garganta—¿No amabas a mamá?
—Respetaba a tu madre—la respuesta fue inmediata—, el amor vino después. No se trata de que te cases mañana, es que escojas a alguien para empezar a construir una relación basada en la confianza y el respeto que eventualmente podría ser amor.
—Podría.—ella enfatizó, perdiendo la fuerza en su voz.
—Hinata, nunca fuiste una persona común, esa especialidad viene con un precio... Estuve pensando en alguien, lo hubiera puesto al inicio de las cartas si supiera su nombre, pero ¿qué hay del chico con quién fuiste vista en tu presentación?
—¿M-mi presentación?—tragó lentamente, se obligó a seguir leyendo los nombres. Obito, siempre Obito. Hinata mordió su labio inferior, no es información que su padre estuviera feliz de recibir, ni él, ni el consejo, ni nadie. En letra fina y elegante, un nombre llamó su atención—. ¿Toneri?
Hiashi colocó cuidadosamente la taza sobre la mesita del té—¿La persona con la que subiste escaleras arriba era Toneri?—preguntó, pero ella no estaba dispuesta a dar explicaciones—. ¿Toneri estaba vestido de negro?—fue una pregunta concienzuda más para él que para ella.
ESTÁS LEYENDO
Destino
FanfictionDespués del ataque del Kyubi, algo pasa, no se sabe qué, pero Obito Uchiha cruza la entrada de la aldea escondida entre las hojas, confesando sus crímenes y hablando una historia fabulosa relacionada con Madara Uchiha. Su destino es claro: Cárcel o...
