Después de algunos intentos y de haber dejado las píldoras anticonceptivas Agatha descubrió que estaba embarazada. Moría de ganas de contarle a Rio. Había pasado diciembre y casi terminaba enero y en la casa Harkness Vidal aún mantenían puesto el árbol de Navidad.
Agatha pensó que sería lindo contarle del embarazo con un regalo bajo el árbol. Así que planeó meter la prueba positiva en una pequeña caja de regalo.
―Amor. Hoy te toca ayudarme a quitar el árbol. – Dijo Agatha a su esposa
―Vale.- Llegaré temprano para que no lo hagas sola. -Le dio un corto beso en los labios.
―Te veo. -Se marchó a hacer su trabajo.
Llegó la tarde Elena hacia sus tareas en su habitación y Río volvió a casa.
―Es hora de quitar el arbol- Dijo Río, arrojó sus llaves a un mueble cercano y fue a la sala. El gran pino artificial estaba frente a sus ojos. Empezó a quitar las esferas. Agatha ya tenía los empaques en la sala
―¿Por qué no quitas los regalos falsos primero?
Río asintió y se agachó notando una pequeña cajita negra.
―¿Y esto de quien es?. -Preguntó un poco sería
―Deberías mirar. – Sugirió su esposa
Río abrió la cajita y vió la prueba de embarazo que tenía dos rayitas
―¡Feliz Navidad atrasada! . -Dijo Agatha extendiendo sus brazos para reconfortarla
Río corrió estrechándola.
―Gracias. Es el segundo mejor regalo después de Elena.
Agatha sonrió y siguió balanceado a su esposa.
Les esperaban nuevos retos juntas. Agatha había elegido bien a la mujer con la que tendría hijos.
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Llegó nuevo día y la pareja planeaba contarle a Elena la buena noticia. Habían preparado juntas el desayuno favorito de su hija. Pan francés y omelet
―Mi cielo, Mami y yo queremos decirte algo importante. - Dijo Río
La mirada de Río se centró en los ojos azules de Elena. No quería romper su corazón de ninguna forma. Así que quería decirlo de la manera más delicada posible
Agatha tomó su mano.
―Esto no cambia en nada lo que sentimos por ti. Siempre serás importante para nosotras mi niña. - Dijo Río
―¿Qué sucede?
―Mami y yo... Bueno. -Río comenzaba a complicarse con las palabras. ―Nosotras... Tu.. -Se pusó roja de las mejillas y pidió ayuda con la mirada a Agatha
Agatha sonrió
―Tenias razón... Muy pronto tendrás un hermanito o hermanita
La pequeña sonrió
―Que bueno mami. Ya tendré a quien enseñarle magia.
―No sabemos si tendrá magia. Tal vez sea normal. -Respondió Río.
―No importa. - Respondió Elena. - Aún así lo voy a querer mucho.
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Reinicio
Fiksi PenggemarAgatha Harkness y Rio Vidal superan el sendero de las brujas y tienen un reinicio agradable. ¡Las segundas oportunidades existen!
