Era 1:30 am y Agatha tenía mucha hambre. Apenas se levantó de la cama y sintió la mano de Rio alrededor de su brazo.
―Iré yo. – Susurró soñolienta. ―¿Qué quieres esta vez?
―Palomitas y helado de vainilla
―Eso no es comida, pero esta bien. Lo traeré. -Dijo antes de acariciar la pequeña barriga de Agatha.
Estos días habían sido una locura en cuanto a antojos… ayer por la noche condujo hasta tarde en busca de burritos y ahora debía llevar helado.
Río escuchó un pequeño ruido en la cocina y vio que la luz de la nevera estaba prendida y que una pequeña bandida había hurtado todo el helado. Elena daba la última cucharada al bote de helado. Río se maldijo internamente. Era de madrugada y no quería conducir hasta el super mercado.
―Elena ve a dormir y lava tus dientes. -Suplicó Río y tomó su celular
"Billy se que es muy tarde, pero ¿tienes helado de vainilla en casa?... Es una emergencia."
"Convenientemente vivimos a 5 casas". – Respondió el chico. -"Pero no estoy allí ahora. Nicholas y yo salimos de fiesta. Esta mamá"
Río suspiró. Si veia a Wanda le partiría la cara por besar a su esposa en Navidad
"¿Y Tobby no está?".- Preguntó esperanzada
"Es Tommy… ya se los he dicho muchas veces. Y no. Él vino con nosotros. Puedes tomar el bote grande, pero alguien debe abrirte".
"Sé abrir cerrojos con magia. No necesito ayuda."
"Bueno entra, pero mi madre podría atacarte si no le aviso."
"Correré el riesgo". – Escribió antes de caminar hacia la casa Maximoff
Entró por la puerta trasera sin hacer nada de ruido. Abrió el refri y tomó el bote de helado. Estaba por salir cuando la luz de la cocina se encendió
―¿De nuevo sus antojos nocturnos? – Preguntó Wanda. ―Te ves muy cansada. – Le. Tocó la cara con la palma de la mano. ―Puedes quedarte un poco más si quieres.
Wanda llevaba un pantalón de pijama azul y una sudadera
―Wanda… No creas que he olvidado que besaste a mi esposa. -Dijo Río con furia
―Bueno en ese entonces no era tu esposa. Y no veo por qué te molestas. Tu ganaste la tienes a ella y esos suaves labios
Río enfureció de nuevo
―¿Qué pasó entre tú y mi esposa en Westview?
―Nada que ella no quisiera. Río no soy un monstruo.
―Ustedes…
―Muy bien. Voy a detenerte justo ahora. Antes de que tu mente explote.
Wanda se acercó y con algo de magia le mostró un recuerdo de Agatha y ella
Ambas estaban charlando como amigas en el jardín y entonces Agatha le confesó a Wanda que tenía el corazón roto. Porque la persona que amaba estaba cada vez más distante de ella.
La vio llorar y ser consolada por la pelirroja
Wanda se alejó de Río cuando terminó el recuerdo.
―Agatha siempre ha querido estar contigo. Así que ¿puedes dejar esas ideas locas de que ella y yo somos algo?
―¿Y el beso en Navidad?
―Tonta, fue en la mejilla. A veces eres tan insegura… Ahora vete que el helado se va a derretir. – Dijo Wanda y Río salió de ahí.
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Reinicio
Fiksi PenggemarAgatha Harkness y Rio Vidal superan el sendero de las brujas y tienen un reinicio agradable. ¡Las segundas oportunidades existen!
