Río acompañó a Agatha a su cita con la ginecóloga para planificar la interrupción del embarazo. Agatha se sentó en una camilla y la doctora por rutina le practicó un ultrasonido solo para cerciorarse de que la operación sería requerida.
―Señora Harkness. Parece que la operación no será necesaria. – Explicó la chica
El matrimonio miró la pequeña pantallita con sorpresa. No había absolutamente nada.
Agatha se había practicado una prueba de embarazo casera que no terminó de revelarse del todo, pero estaba segura de su embarazo por la ausencia de su periodo.
―Las pruebas caseras a veces arrojan falsos positivos y el período puede ausentarse por estrés o pastillas anticonceptivas. Lamentablemente no tendrán un bebé. -Dijo la doctora.
Agatha se sintió extremadamente feliz por ello. No mataría a nadie lo cual era demasiado bueno. Río se sintió un poco decepcionada pues planeaba hacer un hechizo arriesgado para que Agatha no experimentara el embarazo y ella si. Se había propuesto hacer hasta lo imposible para que Agatha amara a su nuevo hijo.
―Les daré un momento a solas. – La doctora salió de su consultorio y se dirigió al pasillo de recepción con unos documentos en mano.
―Nos salvamos. – Comentó Río forzando una sonrisa.
―Gracias Rio. Por estar para mi y respetar mi cuerpo y mis deseos. Sé que fue complicado porque tu siempre has deseado una familia grande.
Agatha tomó la mano de Río y la apretó
―Tal vez ya no tengamos más hijos, pero te aseguro que tendrás un amigo peludo que será como nuestro pequeño bebé. Eres buena esposa y madre. Creo que puedes hacerte cargo de un perrito.
Río sonrió
―Bueno, quiero llamarla Aggie como tú
―Ni hablar. -Expresó Agatha con enojo.
―Entonces se llamará Calamidad
―Es un perro.
―Si, pero es el perro de la muerte. – Susurró Rio. ―Debe tener un nombre que asuste.
Esa misma tarde pasaron a la tienda de mascotas. Río se derritió de ternura por un cachorro Schnauzer de pelaje azabache. Estaba demasiado feliz con su nueva amiguita. Ya le había comprado un enorme costal de alimento, un plato para su agua, comida y una correa.
―Eres la mejor esposa del mundo. – Dijo Río antes de besar a Agatha en los labios.
El pequeño cachorrito ladró cuando lo dejaron en el suelo y las manos de Elena lo cargaron de nuevo.
Nicholas tenía sentado a Iker en las piernas mientras su pequeño hermanito bebía un jugo de manzana.
―Parece que todo resultó bien. -Comentó el adulto joven mirando la alegre sonrisa de ambas mujeres.
―¡Todo resultó de maravilla!. - Exclamó Río
Agatha se quedó un segundo solo contemplando a su familia. Eran una familia mágica y extraña que se unía en los momentos más difíciles y que siempre procuraba estar cerca. No sabía que le depararía el futuro, pero sabía que a lado de su familia el viaje sería perfecto.
FIN
---
Tienen mi eterna gratitud.
Al principio tenía dudas de sacar este fanfic, pero la pareja de Agatha y Río me atrapó. Me terminé divirtiendo demasiado con el y de nuevo les agradezco sus 10, 000 lecturas (Son muchas)
¡Feliz año nuevo! ❤
ESTÁS LEYENDO
Reinicio
FanfictionAgatha Harkness y Rio Vidal superan el sendero de las brujas y tienen un reinicio agradable. ¡Las segundas oportunidades existen!
