El cielo se rasgó como si la tela misma del universo se deshiciera, dejando caer fragmentos de realidad en forma de cristales resplandecientes. Era una lluvia que parecía a la vez hermosa y devastadora, cada partícula estallando en pequeñas explosiones de energía al tocar el suelo.
En medio de aquel caos surrealista, una figura atravesó el umbral del desgarrón: Ochako Uraraka.
La silueta de la chica flotaba con una serenidad perturbadora, como si el peso del vacío no fuera suficiente para alterarla.
Su cabello castaño se elevaba levemente alrededor de su rostro, enmarcando unos ojos que brillaban con una intensidad desbordante, como si llevara consigo la voluntad de mundos enteros.
Su presencia era tan abrumadora que incluso la realidad a su alrededor parecía inclinarse ligeramente, como si estuviera hecha para acomodarla.
Himiko fue la primera en notarla.
Desde su posición, apoyada sobre sus piernas, su mirada se alzó hacia la figura que descendía lentamente.
Sus labios se entreabrieron, pero no emitió sonido alguno.
La sonrisa habitual que siempre adornaba su rostro desapareció por completo, sustituida por una mezcla de asombro y tensión.
—Ella... —murmuró Himiko, apenas audible.
Momo, que había estado aferrándose a sí misma, inmóvil en el suelo, alzó su único ojo bueno hacia el cielo.
Su rostro, ya marcado por la derrota y el sufrimiento, se contrajo aún más al reconocer a la recién llegada.
Durante unos segundos, no pudo procesar lo que veía. "¿U-Uraraka...?" El nombre resonó en su mente, pero al mismo tiempo, una voz interna lo rechazaba. Esa no era la misma chica que había conocido.
El silencio entre las conscientes fue roto por el leve crujido de los fragmentos de realidad al caer y desintegrarse contra el suelo. Jirou, apenas logrando mantenerse de pie, se apoyó en una roca cercana, sus audífonos temblando ligeramente mientras ajustaba su frecuencia para percibir mejor lo que estaba ocurriendo.
—¿Quién demonios...? —su voz estaba ronca, agotada, pero cargada de incredulidad—. ¿Es... ella?
Ochako finalmente cruzó la línea entre la grieta en el cielo y el campo de batalla.
Con un movimiento casi imperceptible de su mano, detuvo la caída de los fragmentos que quedaban a su alrededor.
Los cristales flotaron durante un instante, antes de dispersarse como polvo de estrellas, desvaneciéndose por completo.
Su aterrizaje no fue un impacto; no hubo explosión ni temblor, solo una presencia que se instaló, pesada, inamovible.
—Uraraka... —pronunció Momo al fin, con un hilo de voz que se quebró al final. No podía apartar la mirada, incluso mientras un nudo creciente se formaba en su garganta.
Himiko retrocedió ligeramente, su habitual descaro reemplazado por una cautela inusual.
Sus ojos se entrecerraron mientras estudiaba a la chica frente a ellas. No era solo la apariencia de Ochako lo que había cambiado; era su esencia misma, algo profundo y casi intangible.
—Así que viniste al ruido... —dijo Himiko al fin, con un tono más bajo, más serio de lo que cualquiera habría esperado.
Su sonrisa regresó, pero no era la misma de siempre.
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THE FINAL VOLUMEN: IF.
FanfictionEl destino es codicioso. Sin detenerse ante nada, hasta que su destino haya sido alcanzado. Este es el final de IF. Esta es la parte final de su historia, de la historia de Midoriya Izuku.
