Fay:
Los días siguientes a nuestra cita bajo la lluvia se sentían como un sueño del que no quería despertar.
Todo en la academia parecía más brillante, como si el mundo se hubiera teñido con un nuevo color.
Morgie y yo habíamos encontrado una paz que nunca creí posible entre nosotros, pero una pequeña voz en mi interior me recordaba que no todo podía ser tan perfecto.
El aire estaba impregnado con la promesa de un nuevo comienzo, pero también con la amenaza de un final abrupto. No podía olvidar que detrás de las sonrisas y los susurros compartidos en los pasillos, había sombras acechando en la oscuridad.
Sabía que Uliana no se quedaría de brazos cruzados después de lo que había pasado en el Castle Coming.
Bridget y Ella me esperaban en nuestra mesa habitual del comedor.
La luz del sol se filtraba por las enormes ventanas, bañando el lugar en un resplandor dorado. Sus ojos se iluminaron al verme entrar, y con una sonrisa, me uní a ellas.
—Alguien tiene una sonrisa de oreja a oreja —comentó Ella, levantando una ceja con picardía.
—¿Podemos suponer que tiene que ver con un cierto hijo de Morgana? —añadió Bridget, dándome un empujón juguetón.
No pude evitar reírme.
—Bueno, no puedo negar que estoy... feliz. —Me sentí sonrojarme al decirlo en voz alta. Era un sentimiento tan nuevo y emocionante que aún no sabía cómo manejarlo.
—Me alegra tanto verte así, Fay —dijo Bridget, con una mirada dulce—. Después de todo lo que ha pasado, te lo mereces.
—Pero, ¿qué sigue ahora? —preguntó Ella, bajando la voz y lanzando una mirada furtiva alrededor—. Sabemos que Uliana no es alguien que simplemente se rinda.
Mi sonrisa se desvaneció un poco al recordar ese detalle.
—Lo sé... Morgie también está preocupado. Pero hemos decidido enfrentarlo juntos. No importa lo que ella esté planeando, no voy a dejar que nos separe de nuevo.
Bridget y Ella compartieron una mirada preocupada, pero antes de que pudieran decir algo más, un sobre oscuro fue arrojado sobre nuestra mesa. Todas nos giramos para ver a quién pertenecía la mano que lo había dejado.
Hades se encontraba allí, con su característica sonrisa burlona que no prometía nada bueno.
—Un regalo de parte de Uliana —anunció con un tono teatral—. Parece que están todos invitados a una pequeña reunión esta noche en el bosque. No querrán perdérselo.
—¿Qué está planeando ahora? —pregunté, sintiendo que la calma que había logrado se desmoronaba una vez más.
Hades se encogió de hombros.
—Solo soy el mensajero. Pero te aconsejo que no faltes, Fay. Hay cosas que deberías escuchar.
Antes de que pudiera responder, él ya se había marchado, dejando un rastro de inquietud en su estela. Abrí el sobre con manos temblorosas. El mensaje era simple pero inquietante:
"El destino no se puede evitar. Nos vemos al caer la noche, en el claro del bosque. —U"
Mis amigas me miraron con preocupación, pero antes de que pudieran decir algo, ya había tomado una decisión.
—Voy a ir. —Dije, con una determinación renovada—. Uliana no va a controlarnos con sus juegos.
—No vas a ir sola, ¿verdad? —preguntó Bridget, visiblemente tensa.
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Beyond the wand
Hayran KurguMerlin Academy, 1985, Fay, una joven y tímida hada madrina que no es buena con la magia, y Morgie, el hijo de la temida Morgana Le Fay, descubren un amor inesperado. A pesar de los legados opuestos que los rodean, su conexión crece, desafiando las...
