28

80 11 3
                                        

Fay:
Las palabras de Maléfica seguían resonando en mi cabeza con cada paso:

"Uliana siempre ha subestimado el poder de la ambición. Es su mayor error. Y su mayor debilidad".

Caminábamos hacia los dormitorios en un silencio tenso, roto solo por el eco de nuestros pasos. La amenaza de Uliana era clara, y aunque trataba de calmarme, el miedo no desaparecía del todo.

—Fay. —La voz de Morgie rompió el silencio, y me detuve, girándome hacia él.

—¿Qué?

—Quiero que sepas algo. —Su mirada se clavó en la mía, intensa y sincera—. No importa lo que pase esta noche, o lo que decidamos hacer, nunca permitiré que te hagan daño.

Mi pecho se apretó con una mezcla de emociones: alivio, amor, pero también preocupación.

—Morgie, no podemos prometer cosas así. No sabemos hasta dónde está dispuesta a llegar Uliana.

Él tomó mis manos entre las suyas, cálidas y fuertes, y dio un paso más cerca.

—No hablo de promesas vacías, Fay. Hablo de luchar por ti, por nosotros. Tal vez nunca sea suficiente, pero haré todo lo que esté en mi poder para protegerte.

Sus palabras me desarmaron. Podía ver en sus ojos que lo decía en serio, que estaba dispuesto a arriesgarlo todo.

—No tienes que cargar con esto solo, ¿sabes? —dije, mi voz temblando un poco—. Estamos juntos en esto. Si vamos a enfrentarnos a Uliana, será como un equipo.

Él asintió, sus labios curvándose en una leve sonrisa.

—Un equipo. Me gusta cómo suena eso.

Seguimos caminando, más despacio esta vez. Mi mente trabajaba a mil por hora, tratando de encontrar un plan, una salida. Uliana nos había dado hasta la medianoche, pero el tiempo se deslizaba entre nuestros dedos como arena.

Cuando finalmente llegamos a la puerta de mi dormitorio, Morgie se detuvo y me miró con una expresión que no pude descifrar del todo.

—Fay, hay algo más.

—¿Qué pasa?

Él pareció dudar por un instante antes de hablar.

—Si aceptamos lo que Uliana propone, será bajo nuestras reglas, no las suyas. Pero necesito saber algo antes de seguir adelante: ¿confías en mí?

Lo miré, buscando una respuesta en su rostro. Había tantas cosas que aún no sabía, tantas dudas que me atormentaban. Pero en ese momento, una certeza se impuso a todas las demás.

—Sí, confío en ti, Morgie.

Su sonrisa fue pequeña pero genuina, y asintió antes de dar un paso hacia atrás.

—Entonces todo irá bien. Buenas noches, Fay.

—Buenas noches, Morgie.

Lo vi alejarse por el pasillo, su figura perdiéndose en la penumbra.

Sus palabras seguían resonando en mi mente, y aunque quería creer en su promesa, sabía que el camino que teníamos por delante sería todo menos fácil.

Cuando cerré la puerta detrás de mí, apoyé la espalda contra ella y respiré hondo. La medianoche estaba cerca, y con ella, la decisión que podría cambiarlo todo.

El eco de mis pasos en el pasillo parecía más fuerte de lo habitual, cada sonido rebotando en las paredes como un recordatorio del poco tiempo que nos quedaba.

Llegar a los dormitorios no me había traído la paz que esperaba. La sombra de la amenaza de Uliana seguía persiguiéndome.

Morgie:
Mientras caminaba, repasaba mentalmente cada palabra de Maléfica.

Beyond the wand Donde viven las historias. Descúbrelo ahora