ONCE
Dante estacionó el auto y suspiró agotado, era lunes por la mañana y apenas había arrastrado su cuerpo magullado y adolorido hasta el Rotten-Bahn para entregar la documentación que el departamento de Recursos Humanos le solicitó, esa mañana apenas fue consciente de sí mismo y tan pronto como abrió los ojos fue sorprendido por un cuerpo adolorido, una sensación ardiente en el interior de su bajo vientre y una muy lastimada glándula 0 por la marca. Al ver el reloj de pared en la habitación de Sebastian, lugar donde recobró la consciencia a pesar de que su último recuerdo lo ubicaba en su propia habitación, observó que estaba llegando tarde a presentar su expediente; afortunadamente los documentos faltantes que solicitó a su prometido fueron puestos en un sobre en la mesita de noche junto a la cama y pudo adjuntarlos sin problema.
Al desabrochar el cinturón de seguridad experimentó un fuerte tirón en sus caderas y un quejido escapó de su cuerpo, a pesar de la resistencia que tiene gracias a ser un D+ nada lo haría escapar de las consecuencias físicas de aquellos días de ciclo junto a alguien de su misma clase. Por los rastros de besos y mordiscos que halló en todo su cuerpo supo que Sebastian no se contuvo ni un poco, además, la marca en su cuello delataría lo íntimos que fueron durante sus ciclos; con extremo cuidado bajó del auto y tomó los documentos, vestido en un atuendo monocromático negro y un cuello de tortuga que ocultaba la marca fresca de Sebastian se encaminó a la oficina donde debería dejar su expediente. Al llegar se encontró con un muy alegre Elías que coqueteaba con una secretaria, Dante no le prestó atención y buscó al encargado del proceso para ocupar el puesto de la doctora Morgan.
―¿Dante?― llamó Elías notando la presencia de su ex novio ―¿Qué haces aquí?
El Omega se limitó a dar un "buenos días" y fue hasta el encargado, le comentó sobre el correo recibido respecto al puesto vacante de la doctora Morgan y entregó la documentación, tras unos minutos en que el encargado revisó que todo estuviera en orden y que Dante firmara la constancia de recepción de documentación pudo retirarse. Elías decidió ir tras él y, para cuando llegaron a las escaleras Dante por fin se hartó y giró para encararlo.
―¿Qué quieres?― preguntó con desagrado, su cuerpo seguía doliendo y con la marca sus feromonas y emociones podían ser inestables en lugares con una concentración importante de feromonas Alpha.
―Hablar contigo― Elías sonrió acercándose a su ex novio, sin embargo, Dante dio un paso hacia tras dejando en claro que le molestaba cualquier cercanía con él ―No tuvimos tiempo de hablar correctamente la última vez que nos vimos, ya sabes, con todo el asunto de la explosión fue difícil tener una conversación normal.
―No quiero tener una conversación contigo, vine por unos asuntos y ya los terminé, voy a regresar a casa.
―Puedo llevarte― ofreció Elías.
―No gracias, conduje hasta aquí― Dante agitó las llaves del auto frente a Elías ―Escucha, no sé qué creas que necesitamos hablar, pero, no me interesa nada que tengas para decirme así que mejor me voy.
―¿Estás seguro que no te interesa nada? ¿Tampoco te interesaría la oportunidad de la residencia en cirugía?― el Alpha soltó el anzuelo esperando que el Omega lo mordiera.
―Renuncié a la cirugía hace mucho― dijo intentando pasar de la clara provocación de su ex pareja.
―Te ofrezco una oportunidad para que puedas especializarte, tienes habilidades más que notables y eso lo digo como profesional y no como tu ex novio, te vi conducirte con más que éxito el día de la explosión cuando me asististe en quirófano, eres el único heredero de uno de los mejores cirujanos que ha tenido este país, Dante tu talento es innato.
ESTÁS LEYENDO
DECADENCIA
RomanceÉrase una vez que un poderoso Alpha Dominante Máximo buscaba un esposo para ayudarlo a criar al hijo bastardo de su hermana mayor y así mantener su puesto como presidente del conglomerado perteneciente a su familia, érase una vez que un joven médico...
