TREINTA Y SIETE
Erwin se dirigió a la habitación 238 con pasos decididos y temeroso del escenario que encontraría, pocas veces estuvo en esa situación, con un paciente que necesita custodia policial las veinticuatro horas. El informe médico le dejó ver la gravedad del caso, si bien no moriría, su salud se vio terriblemente comprometida y quizás lo esté más si Erwin logra poner sus manos sobre ese paciente especial.
―Buenas noches doctor Holzer― saludó uno de los oficiales que custodiaba la puerta, el aspecto rudo y frío de ese policía hizo que un escalofrío recorriera la espalda del médico ―¿Cuál es la razón de su visita?
Erwin estuvo tentado a decir un: "Vengo a matar al paciente", afortunadamente su lengua no se movió y evitó ir a la cárcel esa noche.
―Visita de cortesía― explicó con calma, el oficial le dedicó una mirada incrédula, así que Erwin decidió explicarse mejor ―Brian y yo somos conocidos, estoy aquí para asegurarme de que el tratamiento esté funcionando, su condición es delicada.
―Confirme su género secundario por favor― solicitó el policía decidiendo que el médico no representa una amenaza ―comprenderá que necesitamos tomar medidas.
―Alpha tipo P, estaré bien si me expongo a algunas feromonas, además, tengo equipo de protección― explicó Brian con calma señalando la mascarilla antiferomonas que sostenía en sus manos.
El policía no refutó más y lo dejó ingresar a aquella habitación diseñada para contener pacientes que han perdido el control de sus feromonas.
―Te jodieron― Erwin mencionó con tranquilidad mientras avanzaba guiado de la poca luz de luna que se cuela por la ventana ―Un brazo roto, una bala en la pierna y un desequilibrio de feromonas... Necesitas un amuleto de la buena suerte.
Un gruñido respondió a las palabras de Erwin, sobre la cama se podía apreciar la figura quieta e imponente de Brian, a pesar de que tan solo esa misma tarde lo enviaron de emergencia al quirófano para extraerle una bala, su aspecto era mucho mejor del esperado.
―Te dieron una droga para que tu Rut se activara, tendrás que pasar algunos días confinado en este lugar y atado para que no puedas hacerte daño― explicó Erwin con calma sentándose al borde la cama.
Con suavidad retiró los cabellos húmedos de la frente empapada de sudor del policía, tomó algunos pañuelos de papel que descansaban junto a la cama y secó el sudor de Brian. A pesar de la máscara antiferomonas podía percibir la pesadez de la naturaleza del Alpha, después de todo, está atravesando por su Rut y necesita expulsar tantas feromonas como sea posible con tal de atraer a su Omega.
―Déjame ver tu herida...― Erwin revisó superficialmente los vendajes, comprobó que todo estaba en orden y sonrió ―Necesitas descansar, mañana te sentirás un poco mejor, lo que sea que te hicieron te dejó bastante mal, ten paciencia.
Erwin no recibió respuesta, aunque tampoco esperaba que el Alpha respondiera, el médico arropó al Alpha con cuidado y tras asegurarse que todo iba bien decidió salir, su turno terminaría pronto y necesitaría pasar por el área de descontaminación antes de regresar a casa.
―Doctor Holzer― llamó un detective con aspecto cansado, por el color de su placa Erwin comprendió que se trataba del tipo con más rango allí.
―Buenas noches ¿cómo puedo ayudarle?― respondió con esa sonrisa ensayada que utiliza para los pacientes.
―Usted es cercano a Brian ¿cierto?
―No lo llamaría de esa forma, simplemente hemos coincidido en un par de ocasiones― explicó Erwin con sencillez, no mentía, su relación con Brian era más un asunto de negocio y si Sebastian Rauss-Schmied no estuviese en la ecuación, posiblemente también serían rivales amorosos.
ESTÁS LEYENDO
DECADENCIA
RomanceÉrase una vez que un poderoso Alpha Dominante Máximo buscaba un esposo para ayudarlo a criar al hijo bastardo de su hermana mayor y así mantener su puesto como presidente del conglomerado perteneciente a su familia, érase una vez que un joven médico...
