PRIMAVERA: VEINTIUNO

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VEINTIUNO

―Me gustaría tener su atención― El cantante tomó el micrófono un par de horas más tarde, el trío de cuerdas y la fiesta elegante había concluido y muchos de los invitados de mayor edad se marcharon. Para los novios y las personas en edad de trasnocharse llegó el momento de disfrutar de la banda famosa que amenizaría la fiesta hasta el amanecer ―Hay una última sorpresa esta noche, no está en el programa, pero ¡qué demonios! ¡vamos a hacerlo!... Parece que uno de los novios preparó algo muy especial para su amado esposo, así que quiero que todos le den una ronda de aplausos a Dante Ridreck-Hook o bueno ahora, Dante Rauss-Schmied.

Sebastian observó confundido en dirección del escenario, un par de minutos atrás Dante se excusó porque debía ir al baño y no comprendía cómo es que de pronto el vocalista de la banda anunciaba una sorpresa y unos segundos después Dante se hallaba en el escenario sosteniendo un micrófono.

―No puedo creer que Oliver me convenciera de hacer esto― la voz nerviosa de Dante se escuchó a través del micrófono ―Así que, esta noche haré algo que no he hecho en muchos años y tomaré prestada a la banda, espero que sus oídos no sufran mucho... Esto está dedicado a mi esposo.

Una ronda de aplausos más, un Sebastian intrigado de qué tramaban Oliver, Dante y la banda. Cuando el lugar se quedó en silencio las primeras notas de música se dejaron oír y la canción inició, para sorpresa de todos, incluido Sebastian, Dante entonó la primera estrofa con una voz agradable y rítmica. El Alpha sonrió al saberse ganador de un esposo tan polifacético, en el expediente de Dante jamás vio algo sobre el canto, pero, en esos momentos tampoco se molestó, es más, aquella canción de amor que su esposo entonaba y se dirigía hacia él causó una emoción profunda en su corazón. El Omega cantaba desde el escenario enviándole una mirada llena de emociones, el ambiente se llenó de personas que suspiraban por el derroche de dulzura en esa pareja, además, aquella fiesta ya era un poco atípica en el mundo de las grandes familias acostumbradas a festejos guiados por los mayores y parejas unidas por la conveniencia.

La pasión en el rostro de Dante al momento de cantar destacó ante los ojos de Sebastian y se preguntó si ese esposo suyo guardaba más sorpresas. Era tan triste que las circunstancias de la vida lo empujaran a trabajar en un hospital y no en un escenario, Oliver dijo que su belleza era digna de las grandes pasarelas, sin embargo, para Sebastian había más talento en Dante que solo ser bonito, estudió ballet dos años y ahora resultaba que su talento en el canto no es nada malo, en otro universo seguramente sería uno de esos artistas famosos a los que todos aman, con una carrera sólida y llena de decisiones bien tomadas; Dante sería el amor platónico de una generación.

―No― murmuró para sí mismo ―No lo permitiría, no dejaría que lo vean.

El azul de sus ojos tomó un tono oscuro ante la idea de una generación enamorada de su Omega, incluso ahora ya tenía que lidiar con la idea de exponer a Dante en sociedad. Al principio no le molestaba que otros apreciaran la belleza de su pareja, con la primera entrevista y la portada en Luv'Er supo de muchos comentarios alabando la belleza de Dante; era divertido escuchar a esas personas preguntarse por qué ningún cazatalentos lo reclutó como modelo. Cuando la entrevista con Boris Bag se publicó la cosa se puso un poco más seria e incluso Larissa le mencionó que se había formado un pequeño grupo que decía ser el club de fans de Dante y con el pasar de los eventos públicos en los que participaron, ese pequeño grupo dejó de ser pequeño llegando al punto de que un usuario se autodenominó el esposo del doctor ángel.

La canción finalizó y los invitados aplaudieron emocionados, la banda también parecía genuinamente sorprendida porque esta vez la persona que tomó el micrófono no cantaba mal. Dante bajó del escenario con el rostro completamente rojo y Sebastian se acercó a él para encontrarlo en un abrazo mientras preguntaba:

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