CATORCE
El día del compromiso llegó y Dante estaba exhausto por la organización de la fiesta, aunque Sebastian le dijo que Tania se encargaría de todo ese asunto, las cosas no salieron como esperaba y fue él quien se encargó de organizarlo. No culpaba a su prometido ni a la pobre asistente, es más, se sorprendía de que ambos siguieran vivos después de la semana tan terrible que habían tenido con el asunto de la auditoría en el conglomerado; Sebastian apenas dormía, en más de una ocasión tuvo que arrastrarlo de su oficina hasta la cama para que descansara un poco, sin embargo, el Alpha terminaba despertándose en plena madrugada para continuar con el trabajo, hace mucho había comprendido que hasta que la auditoría en el conglomerado no termine la dinámica entre ellos continuará de esa forma. A Dante le hubiese gustado conversar con Sebastian sobre la propuesta de ser cirujano que le hizo Elías, pero, con el hombre en una situación tan complicada prefirió callar y decidir todo por su cuenta.
No solo el tema de una nueva especialización estaba dando vueltas en su cabeza, también descubrió que el profesor Häel había hecho algunas visitas a su abuelo y con el pasado que ambos compartían no sabía si esas visitas eran algo positivo o no. Por supuesto que no dudaría de que su profesor es una persona incapaz de causarle daño a nadie o disfrutar de la desgracia ajena, sin embargo, si consideraba los sentimientos de su abuelo, la apreciación de esas visitas podría ser algo doloroso. No tuvo tiempo de preguntarle a su abuelo sobre las visitas del profesor debido a la organización de la fiesta y decidió que pasado el evento hablaría con él, no pensaba prohibirle nada, pero, quería estar preparado en caso de que la presencia de Magnus Häel en la vida de su abuelo causara una crisis.
―Tengo sueño― se quejó mientras observaba su reflejo en el espejo de cuerpo completo que había en la habitación que le fue asignada para prepararse.
La fiesta de compromiso se realizaría en la mansión principal de los Rauss-Schmied, la propiedad no solo era grande y de un estilo antiguo precioso, también había visto a generaciones de esa familia presentar a sus parejas formales ante la sociedad. Era una tradición que las fiestas de compromiso de los miembros de la familia se realizaran en ese lugar y, los pocos que decidieron realizarla en otra ubicación eran vistos como familiares poco importantes. Lars insistió que ambos debían prepararse en la mansión, así ninguno de los invitados los vería antes de que diera inicio la fiesta y no se filtraría nada a la prensa o a los tabloides de internet porque, una vez más, Boris Bag tenía la cobertura exclusiva del evento.
Oliver apareció en la habitación de Dante en esos momentos para ayudarlo a vestirse, aunque el Omega ya se había puesto el atuendo que diseñó su cuñado, todavía necesitaba ayuda con algunos detalles. La espalda descubierta contaba con hilos de pedrería que Oliver arregló con cuidado para que no llegasen a herir la piel de Dante, además, el diseñador fue el encargado de llevar la joyería que complementaba el atuendo y que, por su puesto, hace juego con las joyas que portará Sebastian.
―Te ves cansado― dijo Oliver al notar el estado letárgico de su cuñado.
―Últimamente tengo mucho sueño― comentó Dante en un bostezo ―Si pudiera me pasaría el día entero durmiendo, con la organización de la fiesta, el trabajo y Sebastian levantándose por la madrugada a trabajar siento que estoy exhausto.
―También estás algo pálido.
―Para eso no tengo una explicación― Dante suspiró cerrando los ojos por un momento para refrescarlos y agregó: ―Solo quiero que esta fiesta termine y pueda regresar a casa a descansar, además, esta mañana vomité todo el desayuno y por los nervios no comí nada a medio día, así que también me estoy muriendo de hambre.
―Tranquilo, solo un poco más y esta tontería de fiesta habrá terminado― animó Oliver ―Aún no te has maquillado y peinado ¿A qué hora se supone que viene el equipo?
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DECADENCIA
RomanceÉrase una vez que un poderoso Alpha Dominante Máximo buscaba un esposo para ayudarlo a criar al hijo bastardo de su hermana mayor y así mantener su puesto como presidente del conglomerado perteneciente a su familia, érase una vez que un joven médico...
