Comentario o puñalada. Tú decides.
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Las mejillas de Severus ardieron con fuerza mientras regresaban a casa. Tal vez había hablado de más, tal vez lo había arruinado al dejarse llevar por sus sentimientos, pero le molestaba que esa mujer hablara así de él, culpándolo de algo en lo que la única víctima había sido él. Harry había jugado con sus sentimientos. Ginny... ella lo había traicionado de la peor manera. ¿Y él era el culpable?
—¿C-creo que hablé de más, ¿verdad? —le preguntó a James, sin ser capaz de mirarlo a los ojos.
El auror guardó silencio por unos segundos, mirándolo fijamente antes de echarse a reír. Los brazos de James apresaron el cuerpo del joven contra el suyo, sin detener la carcajada que escapaba de su boca. —Eres increíble, mi amor—le susurró mientras buscaba sus labios.
Los labios de James acariciaron los del joven. La lengua del mayor buscó a la del chico, enredándose en un delicioso baile de ternura, de amor y deseo.
Severus rompió el beso para suspirar, mientras el sonrojo en su rostro se hacía más intenso. —¿S-si? —preguntó, algo avergonzado.
James asintió, mirándolo con adoración. —Eres increíble, Severus. Me gustó escucharte hablar así —se burló en su oído sin soltarlo—. Ya entiendo por qué fuiste a Slytherin.
Severus sonrió sin poder evitarlo y deslizó sus brazos sobre los hombros de James mientras ambos reanudaban el delicioso beso. Las bolsas de las compras cayeron al suelo del recibidor mientras continuaban besándose con gran intensidad.
Las manos de James acariciaron el torso del joven de cabello largo y negro, hasta detenerse en su cintura. Sintió cómo la sangre comenzaba a acumularse en una zona específica, haciéndolo temblar, haciéndolo desear más. Había sido cuidadoso con Severus. Habían dormido juntos muchas noches, compartiendo besos, abrazos y uno que otro roce, pero jamás había intentado sobrepasar la raya, sobrepasar su autocontrol. Quería tener a Severus de todas las formas imaginables, pero también quería que él deseara lo mismo.
—Severus... —Suspiro, enterrando sus uñas en la tela de su pantalón, aquella que ocultaba su cintura —Tal vez deberíamos detenernos.
La mirada brillante de aquellos ojos negros lo observó fijamente. Las mejillas sonrojadas de Severus y sus labios humedecidos, ligeramente hinchados, lo hacían ver irresistible. Merlín, era una escena increíble, demasiado sensual para ser verdad.
—Y-yo... ¿T-tú no quieres? —preguntó con suavidad el joven, mientras enterraba sus dedos en la túnica oscura del auror.
James sintió su erección palpitar dentro de su ropa interior. Esa voz suave... Se lo follaría ahora mismo si se lo suplicaba. —Yo... Sí, Merlín, Severus, es lo que más quiero...—susurró, abrazándolo con más intensidad. Sus narices se rozaron antes de que un nuevo beso comenzara.
Severus gimió cuando las manos de James se deslizaron hasta su trasero. El agarre fue fuerte y firme, como si lo estuviera amasando. Severus sintió la erección del hombre contra la suya, haciéndolo suspirar, haciéndolo desear más. —J-James, yo...
De un momento a otro, ya se encontraban en la habitación. ¿James los había hecho aparecer allí? La túnica de Severus cayó al suelo, y la de James no tardó en hacerle compañía.
—Te amo, te amo, te amo—susurró una y otra vez James, sosteniendo el rostro del chico pálido, del chico que amaba—. Eres tan hermoso, y eres mío.
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Inesperado
FanficLos dos últimos años no habían sido fáciles para Severus, sus padres habían muerto, la única familia que le quedaba era su hermana mayor Eileen pero ella estaba casada con un detestable muggle, aun así, él la adoraba. No estaba solo en el mundo, te...
