¿Cómo habría sido su vida si el amor lo hubiera envuelto como un refugio, si alguien lo hubiera amado con la pureza de quien no pide nada a cambio? Desde el instante en que lo vi, supe que mi corazón ya le pertenecía. No hubo dudas, no hubo miedos...
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"Un corazón decide, un destino, florece".
Los pies me pesaban como concreto duro, pero aun así logre levantarme de la cama cuando mi puerta sonó con dos tocadas y la voz de Ana a través de ella, estaba despierta desde la madrugada. Mi mente no había dejado de dar vueltas al recordar la llamada de anoche, aun tenia que tomar un vuelo de regreso a Neverland, per el recuerdo de aquella llamada me tenia en un estado de constante nerviosismo y desconcierto.
Ana abrió la puerta de la habitación cuando le indique que podía hacerlo, al entrar frunce su ceño al verme sentada a orillas de la cama sin prestarle atencion alguna. Veo de reojo como se acerca y se sienta a mi lado, con su mano derecha toma mi hombro apretándolo suavemente.
.- Eli, estas pálida. ¿No has dormido nada?.- sus ojos detallaban cada parte de mi rostro en busca de una respuesta.
.- Debbie estuvo en Neverland anoche.- respondo en desgana y sin mirarla aun.- en nuestra habitación, mientras Michael dormía.- menciono esto ultimo cerrando fuerte mis ojos intentando borrar su maldita voz satisfactoria al contestar la llamada.
.- ¿Debbie? que hacia ella en Neverland, y a esas horas?
.- No lo se, Ana. Y lo peor es que no se porque me miente. Dijo que Michael estaba dormido, pero se que el no acostumbra a dormirse tan temprano, su problema para dormir aun continúan dándole pelea.- menciono sin ánimos.
.- Tal vez, haya una explicación lógica, pero en cualquier caso, es extraño que te mintiera. ¿Has intentado llamarlo de nuevo?.- le miro un segundo tomando su argumento, tal vez ahora que es temprano, pueda dar con su voz y tal vez, todo haya sido una mala confusión.
Miro el teléfono de la habitación y lo alzo para luego marcar el numero a Neverland, la llamada zumbaba con cada tono que pasaba. mi corazon latía con fuerza mientras esperaba que Michael contestara.
Al tercer tono Luisa toma la llamada.
.- Luisa... es Elisa.- al otro de lado de la llama pude imaginar la sonrisa de Luisa al saber de mi.
.- Oh! mi niña! ya te echamos de menos por acá.- ojala esas palabras salieran de la persona a la que quería escuchar.
.- Yo también los hecho de menos.- menciono mientras miro el piso de la habitación.- mi vuelo sale en una hora.
.- Bueno, la espero con su almuerzo favorito.- menciona mientras una sonrisa a media sale de mi rostro.
.- Luisa, es posible que me pases a Michael?.- su silencio me confirma que no es posible, pero aun así mantengo la esperanza.
.- El señor Frank esta acá, quiere hablar con usted.- su tono de voz cambia, y antes de poder preguntar la voz de Frank resuena.
.- Cuantas veces te he pedido que seas prudente a las afueras Elisa?.- mi confusión por su tono de voz se hace presente.