CAPITULO 57

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"Nunca me había detenido a pensar cómo sería morir

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"Nunca me había detenido a pensar cómo sería morir. Pero hacerlo por alguien a quien amo... eso sí, me parece que vale la pena. La muerte es apacible, fácil... la vida, la vida es más difícil. Y sin embargo, la escojo mil veces si eso significa que puedo quedarme a su lado, aunque duela, aunque cueste."- Stephenie Meyer









El día amaneció con un aire extraño. De esos que no puedes explicar, pero que sientes en los huesos.

Desde el momento en que abrí los ojos, supe que algo estaba diferente. No era dolor exactamente... era una sensación de incomodidad persistente, una especie de presión baja en mi vientre que iba y venía en oleadas.

Me removí entre las sábanas, tratando de encontrar una posición cómoda, pero nada funcionaba. Suspiré con frustración. Michael se había marchado temprano, y su ausencia en la cama más mis cambios hormonales hacían que la nostalgia me inundara el ser.

.- Otra noche de insomnio?.- La voz de Luisa sonó desde la puerta. Me giré lentamente hacia ella, sintiendo una punzada extraña en mi espalda baja.

.- No fue la mejor noche.- admití.- pero tampoco la peor.- Luisa se acercó con una taza de té en la mano y se sentó al borde de la cama.

.- Segura que no es más que eso?.- Me encogí de hombros, restándole importancia.

.- Es normal a estas alturas, ¿no? Solo me siento... pesada.- Ella alzó una ceja, claramente sin creerme del todo.

.- Bueno, si me pregunta, tiene esa mirada de "algo va a pasar".- Rodé los ojos, tomando la taza con ambas manos.

.- No empieces con los presentimientos Luisa. Ya hemos hablado de esto.- menciono tranquilamente mientras como puedo intento sentarme en la cama.

.-  Mis presentimientos han salvado más de una situación.- alza sus cejas alardeando aquel don que muchas veces le hacía acertar ciertas situaciones. Sonreí apenas, aunque en el fondo, la preocupación ya empezaba a asentarse.

Michael había salido temprano al set para terminar el rodaje, algunos detalles faltantes. Llevaba semanas inmerso en el proyecto, pero hoy era la última jornada de filmación. Se suponía que debía quedarme en casa descansando, y por primera vez en todo el embarazo, no había discutido por ello.

Tal vez porque en el fondo... yo también sabía que era mejor así.

.


A media mañana,  Ana había llegado, se las ingeniaba para terminar su papeleo a tiempo y poder llega a Neverland y pasar el resto del día conmigo las últimas semanas, por otro lado, la incomodidad había aumentado.

Intenté distraerme acomodando el cuarto del bebé con Ana, pero cada tanto tenía que hacer pausas, respirando profundo para disipar la molestia en la parte baja de mi abdomen.

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