27

35 5 0
                                        

-¡No!- grité en cuanto vi a Mike detrás de él, sosteniendo una navaja clavada en el cuello de aquel pobre hombre- ¡NO!¡Ayuda!- seguí gritando e intenté escapar. Sin embargo, Mike me sujetó como si fuera una pluma. Luego me colocó en el piso y...me noqueó.

      ・:*:・゚★,。・:*:・゚☆   。・:*:・゚★,。・:*:・゚☆

Lo primero que noté cuando comencé a abrir los ojos, fue el dolor de cabeza insoportable. Aquel golpe había sido demasiado fuerte. Mi estómago volvía a estar vacío, pues aquella golosina no había ayudado demasiado. Me sentía cada vez más débil, con menos fuerzas para luchar o intentar escapar. Ni siquiera podía pensar con claridad, ¿por qué decidí correr? Era más que claro que lograrían atraparme.

Ahora todo estaba peor.

Volvía a estar en el sótano, pero esta vez me habían atado los pies con una soga que a su vez pasaba por una viga de madera en el techo. Veía que Ben sostenía el extremo de la soga. Me miraba fijamente y con lástima.

Yo estaba sin fuerzas, tirada en el piso y con las manos atadas también. Giré la cabeza hacia atrás mío y divisé a Mike allí parado. En cuanto mis sentidos terminaron de despertar, comencé a escuchar el llanto de mamá, quien ahora estaba atada a una silla ubicada de tal forma que pudiera observarme.

-¿Mamá?¿Qué...?

-Por favor no lo hagan- seguía llorando.

Oh no. En cuanto me percaté de lo que estaban a punto de hace-Romi, ve a ayudar a Ben que...-me dijo Mike pero se quedó mudo cuando se dio la vuelta y estaba del otro lado de la puerta, ya cerrándola.

Corrió rápidamente hacia mi dirección pero cerré la puerta antes de que siquiera pudiera poner un pie para evitarlo. Cerré con llave, las cuales ya había colocado, y finalmente pude respirar. Estaba bajando las escaleras y llegué a escuchar.

-Tu madre lo pagará- gritó mientras pateaba la puerta con fuerza.

Bajé rápidamente y salí corriendo lo más rápido posible por la calle. Seguí corriendo, sin saber si ya estaban persiguiéndome. Giré la cabeza y divisé a Mary persiguiéndome con el auto, con Mike al lado de ella. Giré en una esquina bastante poco transitada, pero afortunadamente me topé con un hombre.

-Por favor, ayuda, me están persiguiendo- le rogué más asustada que nunca.

-¿Quién?- me preguntó aquel extraño. Era un hombre alto, rondaba los 40 y parecía fuerte. Me sentí segura por un momento, hasta que vi a Mike bajarse del auto.

-De él- dije y lo señalé con ambas manos, las cuales aún tenía atadas, y me escondí detrás de quien ahora consideraba mi salvación.

Mike se acercó a un paso normal, poco acelerado para aparentar paz y calma. Estaba sonriendo de par en par.

-Él quiere matarme- dije con voz temblorosa.

-Está bien, tranquila- me dijo el señor y me apartó hacia atrás con el brazo. Luego se acercó a Mike.

-Cuidado- le dije, pero no pareció escucharme.

-Buenos días- comenzó Mike.

-Buenos días- respondió el hombre algo serio. Por dentro, no dejaba de sentirme aliviada por la estatura del señor, la cual superaba la de Mike por una cabeza-. ¿En qué puedo ayudarle?

-Bueno, mi sobrina vino hasta aquí. Es aquella de allí atrás. Verá, no anda muy bien...ya sabe- dijo Mike e hizo el gesto con la mano en la cabeza que hace referencia a una persona loca.

-Entiendo- respondió el señor.

-Suele escaparse a veces, va por ahí diciendo que queremos lastimarla.

Club NocturnoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora