BEN
Miles de cosas pasaron por mi cabeza al ver que los oficiales habían encontrado el sótano. Estaba tieso, aterrado. Miré a mi tío, quien hacía unos minutos atrás me dijo que escaparía, que Mary lo estaba esperando afuera. No dudó en exigirme que hiciera lo mismo, siendo que en caso contrario iría a prisión.
Pero tampoco dejaba de pensar en lo que me había dicho Selene hace un rato: "Eres como su perrito". Esas palabras...se sentían extrañas de escuchar. En el fondo siempre lo supe, pero que me lo dijeran tan descaradamente fue como un choque de realidad. Un "baja a la tierra, niño". Me sentí un tonto, un tonto manipulado.
Intenté siempre justificar a Mike, convenciéndome de que a veces era necesario hacer cosas malas para lograr otras buenas. Sin embargo, esta voz que le pertenecía a Mike se contradecía con la otra, la de Ben. La de Ben jamás apoyó a la otra voz en el fondo, pero aún así se dejaba convencer por ella. Después de todo, Mike siempre ha sido muy cercano e importante para mí. Y lo triste es que a veces son esas personas las que más daño te hacen, sin siquiera uno darse cuenta. Porque elijes confiar en ellas, elijes apoyarlas sin importar lo que pase.
Pero Mike ya se estaba pasando del límite, estaba lastimando a otra persona que me importaba. Romi. Esa mujer me tenía completamente enamorado. Si, la relación la había empezado a petición de Mike, quien quería a Romi únicamente para sacarle información. Y a pesar de que hablaba con ella sin intenciones de generar algo serio, qué puedo decir, lo generé. Y ahora mis sentimientos hacia ella son innegables, aunque no correspondidos.
Con todo esto en mente, tomé una decisión final. Podía escaparme con Mike o salvar a Romi, quien de seguro estaba al borde de tener una hemorragia cerebral. Mike o Romi. Yo o Romi.
Cuando me lo planté así, no lo dudé mucho más.
SELENE
El oficial que había encontrado la puerta la abrió, no estaba con llave. Inmediatamente una brisa de aire frío nos socorrió nuestros cuerpos. Podían divisarse unas escaleras que llevaban hacia un sótano. Martinez estaba en lo cierto, el ruido había venido de abajo.
-Señor Lux...-comenzó a decir Martínez, dándose la vuelta para enfrentar a Mike.
-Si, tengo una especie de sótano se podría decir. Lo uso para guardar cosas viejas, colchones, sillas, etc. Adelante, pasen a inspeccionar si quieren, no tengo inconveniente- dijo como si lo estuvieran molestando.
Los oficiales que habían encontrado el librero avanzaron por el pasillo oscuro y bastante empinado. Martínez y el otro oficial se quedaron arriba conmigo, Mike y Ben.
-Jefe, aquí abajo hay otra puerta, está cerrada- gritó uno de los oficiales desde abajo.
-¿Dónde está la llave?- le preguntó Martínez a Mike.
-Ah, sí claro- dijo Mike y se acercó a la puerta-. Deben estar por aquí, siempre la guardo detrás en un libro. Oficial, ¿puede alcanzarme el libro rojo de allí arriba? Usted es más alto.
Martínez entonces se acercó y estiró el brazo para poder alcanzar el libro. No esperaba, para nada, que un anciano como Mike lo sujetara de atrás en un movimiento rápido y lo empujara con todas sus fuerzas hacia las escaleras, haciendo que Martínez cayera bruscamente. Sacó de su bolsillo la llave y cerró la puerta, dejando a tres oficiales del otro lado.
-¡Jefe!- gritó el oficial restante y le apuntó a Mike con su arma. Este último sacó la suya y le apuntó también.
-¡No!- gritó Ben adivinando que el oficial dispararía. Torpemente lo empujó para desviar el tiro, salvándole la vida a Mike.
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Club Nocturno
Roman pour AdolescentsRomi nunca conoció a su padre. En realidad, las abandonó a ella y a su madre cuando tenía tan solo 6 años. Al cumplir 22, se une a un club donde cierto grupo de personas llevan a cabo reuniones nocturnas. Pronto descubrirá que saben más que ella y...
