Capítulo 59

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Para humillación y mala suerte de Carolina, el equipo de Casting que contrató Sheila para seleccionar a las modelos que irían a Londres no pensó en ella y la desecharon tan pronto la vieron. Claro que Lior no tuvo nada que ver con esto.

Unos días antes del viaje, en un domingo relajante, Lior estuvo todo el día con Blair en su casa sobre una tumbona mientras bebían limonada fría y se bañaban en la alberca. El omega, sabiendo todo lo que pasaría luego de ese lunes, acomodó toda su agenda para que ese domingo no tuviera que estar encerrado trabajando y decidió que sería un buen momento para despejar la mente. Qué mejor que hacerlo con su persona favorita en todo el mundo.

Por lo mismo, era de esperarse que esa madrugada debajo de una sábana gruesa con el pelirrojo, no tuviera el deseo de separarse de la calidez que significaba estar atrapado entre los brazos del alfa. Probablemente para Blair fue lo mismo, por como le hizo el amor apenas al despertar y no lo soltó hasta el día siguiente.

—¿Te veré allá luego verdad?

Afuera, en el pequeño jardín de Blair y a punto de irse, Lior preguntó si vería al alfa en el evento. El pelirrojo asintió rápidamente.

—Apenas las cosas se relajen con mi trabajo, me tendrás allá antes de mitad de la semana —Lior no preguntó fecha, pero eso debía ser el martes, o el miércoles. —Lo prometo.

—¿No dejaste ninguna marca visible cierto?

—No, visible no.

Lior estiró su camisa de botones y Blair se inclinó para ver su pecho. El torso y vientre estaba totalmente normal, a excepción de las marcas rojas y la piel magullada de dientes, mordisqueada con una firmeza controlada.

—No creo que desaparezcan rápido.

—Lo hiciste a propósito.

—Señor...

Antes de que Blair mencionara algo ante la afirmación de Lior, la empleada, Dagmar, apareció en la puerta de la casa sosteniendo un regalo entre sus manos. La pareja giró a verla y el alfa se acercó sonriente hacia ella.

—Oh sí, se me olvidaba.

Tomando la caja envuelta, el alfa se giró hacia Lior y le tendió el regalo. Los ojos del omega se iluminaron ante la inesperada acción.

—¿Y esto?

—Es algo pequeño, pero pensé en ti cuando lo mandé a hacer.

Blair actuó modesto, como si él realmente lo fuera. Vestido con un albornoz y el cabello alborotado, parecía más un acto cómico que uno romántico.

—Me haría muy feliz si lo usarás.

Al desenvolver el regalo, Lior lo abrió y vio una corbata negra, perfectamente doblada y elegante.

—El material es de seda, porque es tu favorito. Escogí el tono negro porque vi los trajes que seleccionaste para el evento, así que pensé que combinaría bien. También esto —El alfa extendió los dedos, haciendo mímica de lo que diría—. Es de un ancho moderado, no demasiado estrecho ni ancho, específicamente de 3.25 pulgadas, ya que tu cuello es pequeño y estrecho. Por último...

Señalando una parte de la corbata, aun visible a pesar de estar perfectamente doblada, el omega observó dos letras, una B y una K, de color plateado. Cuando Lior la contempló fijamente, tocando la textura, alzó la vista y se encontró con los ojos titilantes del pelirrojo.

—Aunque estés lejos, todavía quiero que todos sepan que eres mío —confesó Blair, con un ligero rubor en las mejillas. El omega volvió a bajar la mirada hasta el regalo y después delineó las letras bordeadas.

Dominio Omega [Omegaverse BL]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora