27

483 9 8
                                        

Disfraces

La noche era fría, el aire estaba impregnado con el aroma terroso de las hojas húmedas. Las calles de Londres estaban decoradas con, telarañas falsas y una infinidad de luces naranjas que parpadeaban tenuemente. Mycroft se miró al espejo con un suspiro de resignación.

—Esto es ridículo —murmuró, ajustándose el cuello del abrigo negro que complementaba su disfraz de vampiro, un traje, elegido por Greg, que era más teatral y anticuado de lo que él habría deseado.

—No te queda tan mal —replicó Greg desde el umbral, con una sonrisa descarada mientras se ajustaba su gorra de policía. Su disfraz, aunque simple, le quedaba alarmantemente bien. El uniforme azul oscuro que acentuaba su figura atlética con creces y que hizo suspirar ligeramente a Mycroft.

Mycroft lo observó de arriba abajo, una leve sonrisa se curvó en sus labios y su mirada se desvió por unos segundos, avergonzada.

—Eso no es un disfraz Gregory, es tu uniforme de la academia con accesorios extra en él, no es justo.

Greg se rio, avanzando hacia él para rodearlo con un brazo.

—Estas arruinado mi disfraz, más te vale no decir nada en la fiesta o te arrestare

—Oh te aseguro que haría que la evidencia se desvaneciera antes de llegar al tribunal —respondió Mycroft con su habitual sarcasmo, aunque no pudo evitar que sus mejillas se tiñeran ligeramente de rojo, Gregory se veía realmente bien, esa camisa pegada a su atractivo torso y sus brazos fuertes...

Greg soltó una carcajada, y apretó su abrazo sobre Mycroft

—Vamos, la fiesta Sherlock y Jhon no van a esperarnos.

La casa donde se llevaba a cabo la fiesta era una mansión antigua, decorada de forma extravagante para la ocasión. Sombras de murciélagos se proyectaban sobre las paredes, y un DJ vestido como un zombie tocaba canciones populares y a todo volumen, Había personas vestidas de todos los disfraces posibles, que variaban desde lo espeluznante hasta lo ridículo moviéndose entre las salas.

Mycroft se sentía completamente fuera de lugar. Su mente analizaba cada conversación cercana con irritación, cada movimiento en la multitud, mientras intentaba parecer relajado.

—Cálmate un poco —Susurró Greg en su oído, empujándolo suavemente con su mano en su espalda baja hacia una mesa de bebidas para servirse un poco

—Estar calmado no es mi punto fuerte Gregory —Respondió Mycroft, aunque aceptó el vaso que Greg le ofreció.

—Lo sé. Pero por esta noche, intenta disfrutar. Prometiste que me acompañarias toda la noche

Mycroft suspiró mientras bebía, una expresión de disgusto invadió su rostro cuando probó el fuerte sabor a alcohol barato mezclado con los dulces sabores de lo que fuera que estuviera tomando, luego abandonó su vaso en una mesa cercana y caminó detrás de Greg observando como saludaba a varios conocidos con su típica energía encantadora. Había algo en él que iluminaba cualquier habitación. Y aunque a veces esa misma energía agotaba a Mycroft, también era lo que lo había atraído desde el principio.

Un grupo de jóvenes disfrazados de zombis se acercó a la pareja, halagando a Greg por su disfraz e ignorando sutilmente a Mycroft quien se mantuvo en silencio en su clásica postura rígida, hasta que uno de los chicos habló.

—Tu amigo parece bastante serio para una fiesta. ¿Siempre es así?

—Oh, Mycroft no necesita hablar mucho para destacar. Es su encanto natural —respondió Greg con una sonrisa, guiñándole un ojo a su novio.

Smuttober (Mystrade) Donde viven las historias. Descúbrelo ahora