Anthony J Crowley es un hombre que ha pasado por muchas cosas con su familia, más específico con su padre.
Al morir este, Anthony se queda con toda su herencia al ser hijo unico.
Al llegar a la casa donde vivia su padre, el hogar que lo vio nacer...
Ojalá y el momento que están apunto de leer sea tan emocionante como lo fue para mí. disfruten.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Un sendero polvoriento, rodeado de árboles frondosos que apenas dejaban pasar la luz del sol. El aire fresco y cargado con el aroma a tierra mojada, era la única compañía del grupo. Samuel, marchaba al frente del grupo, seguido por Mads y Arthur, Anthony y Fell los seguían de cerca.
De vez en cuando, Samuel echaba una mirada hacia la pareja con una sonrisa amistosa.
—Oye Mads, ¿Cuánto tiempo crees qué pasaría para que tú y yo sobremos? —comentó Samuel entre risas.
—Aquí vamos de nuevo. —dijo Mads con un suspiro— Samuel, ¿acaso tienes celos?
—Vamos, no seas tan serio —Samuel río suavemente, con una expresión tranquila—. ¿Es que nunca te diviertes un poco? A veces pienso que eres el único que no ve lo gracioso en todo esto.
—Samuel —intervino Anthony un poco sonrojado con una sonrisa tímida pero algo seria— Ahora tenemos cosas más importantes que pensar... no es el momento para bromas ¿recuerdas por qué estamos aquí?
—Tienes razón —Samuel asintió, su tono cambiando sutilmente, más centrado. — No quiero distraerme, lo prometo.
Aziraphale miró a Samuel con una ligera sonrisa, pero con una mirada que sugería que entendía más de lo que parecía.
—Ahora veo porque estas solo, Samuel. —dijo Aziraphale, serio.
—No tienes idea, Fell. —contestó Samuel sin perder el tono juguetón volviendo su mirada a Mads entre risas— Si supieras... —hizo una pausa para mirar el cielo y suspirar— pero, en fin, eso es algo que a ti no tiene que preocuparte. Espera... ¿acaso acabas de hacer una broma?
—A veces un poco de ligereza es necesario. —contestó el mayor sin tomarle mucha importancia.
Aziraphale volteó la mirada dejando que el más joven se riera.
—Anthony tiene razón, debemos estar atentos, aunque no quiera admitirlo, esto... es raro. —Mads llamó la atención en tono serio señalando alrededor— ¿no han notado algo peculiar?
Todos detuvieron su andar mirando hacia adelante.
—Sí, ya lo siento también —dijo Arthur— las aves ya no cantan, debemos apresurarnos, hay algo en esta zona que no me agrada. Willow sabe que lo estamos siguiendo, y no tenemos ni idea de lo que está planeando, mantengan los ojos abiertos.
Fell suspiró mirando a Anthony. Estaban cerca y eso lo asustaba. Anthony lo miró, sus manos se tocaron por un breve momento, Aziraphale estaba nervioso, lo sabía, y esperaba que su tacto lo tranquilizara un poco.