47.

72 4 0
                                        

Me hice una pequeña merienda,quería intentar aguantar por el horario, asique me senté en el sofa y me puse a ver una serie...mala idea.
Cada minuto que pasaba más se me cerraban los ojos.
Miré el reloj en la pared. 20:30.
En media hora vendrían mis padres para cenar juntos.

Me levanté y empecé a hacer algo de cena,tampoco muy elaborado,por qué tampoco tengo ganas.

Y justo a su hora, sonó el timbre.
Salí de la cocina,arrastrando los pies del cansancio que tenía,y al abrir ahí estaban,mis padres con una sonrisa de oreja a oreja.

¡Mi pequeña! -dijo mi madre abrazándome.

Hola mamá. -dije abrazándola.

Hola hija. -dijo con dulzura mi padre.

Hola papá,que alegría veros,pasad.- dije apartándome de la puerta.
Entraron con su sonrisa en su rostro,ahora sí me sentía como en casa.

Fuimos a la cocina,mi madre me obligó a sentarme y ella terminar la cena,ya que según ella "tenía una cara de no haber dormido nada en días",ay mamá...si supieras.

Bueno hija...y ¿ahora que aventura te espera?. -dijo mi padre enfrente mía.

Quiero trabajar en mi pasión,quiero meterme en la arquitectura. -dije sincera.

¿Por qué no te metes en la empresa de tu tío?.- dijo mamá en la distancia.

Pensé en ello,mañana le llamaré. -dije pasándome la mano por la cabeza.

Mi tío tiene una empresa de construcción,de la más grandes y famosas de por aquí,en ello,necesitan más arquitecto ya que se quieren mover más internacionalmente.

Yo creo que te aceptaría encantado,sabes que eres su sobrina favorita. -dijo mamá.

Tampoco tiene muchas opciones, mamá - dije riéndome. Mi tío sólo me tenía a mí,luego por parte de su mujer si tenía más...pero de sangre,era yo.

Tú llámale -dijo mi padre.

Pasé la cena con mis padres,entre risas y anécdotas de mi infancia,no hablamos mucho de mi aventura por el mundo,ya que sabían que no estaba preparada para hablarlo.

Llegó la hora de despedirse,haciéndome prometer que llamaría a mi tío mañana,y con una sonrisa en la boca,me fui a dormir tranquila...

Narra Isa.

Me encontraba en el restaurante del hotel donde nos estábamos hospedando.
A mí lado se encontraba Carlos feliz,y al otro un no tan feliz Charles.
Removía la comida pero no probaba ni un mísero bocado.

Charles...-dije ya preocupada.

No digas nada,es mi culpa. -dijo sin mirarme.

No es tu culpa, distráete,estamos celebrando vuestra gran carrera. -dije susurrando.

No me apetece. -dijo levantándose de la mesa.- chicos, gracias por esta noche,os aprecio mucho,pero estoy cansado y necesito dormir,buenas noches.

Y se fue,dejando un silencio incómodo en la mesa,todos nos mirábamos,pero no decíamos nada.

¿Qué podemos hacer? -dije mirando a Carlos.

Nada cariño,no podemos hacer nada...-dijo haciendo una mueca.

Has llegado al final de las partes publicadas.

⏰ Última actualización: Jun 02, 2025 ⏰

¡Añade esta historia a tu Biblioteca para recibir notificaciones sobre nuevas partes!

Con sólo una sonrisa.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora