32

377 25 2
                                        

Chiara despertó debido a la música que les ponían por la mañana, y al ir a la cocina para desayunar con Alice se dio cuenta de que no estaba allí. Supuso que se encontraría en un box o en la sala de Abril, pero no.

Fue a buscarla a la habitación, y se dio cuenta de que la chica estaba durmiendo plácidamente, con la sábana a los pies de la cama y la sudadera que llevaba puesta por encima de los codos. El instinto de Chiara hizo que sonriera de manera suave, inundada por la ternura de la francesa. Pero cuando se acercó a la chica para despertarla su sonrisa se esfumó: se dio cuenta de los cortes que supuestamente no tenía Alice. Ya sabía que lo del día anterior era mentira, pero igualmente causaba impresión verlo tan real.

-¿Quién te ha hecho tanto daño?- Dijo susurrando para ella misma mientras acariciaba suavemente cada una de las cicatrices de la chica.

En el momento en el que sintió contacto con su piel, Alice despertó bruscamente, apartando su brazo de la chica y bajándose las mangas de la sudadera.

-Buenos días.- Dijo después de carraspear disimuladamente.

-Buenos días, Al. - Dijo Chiara sonriendo tiernamente, lo que hizo que la otra chica reprimiese una sonrisa.- Quería despertarte por si querías que desayunáramos juntas.- Alice hizo un pequeño puchero, enternecida por las palabras de la inglesa.

-Ay, Kiki. Qué mona eres.- Dijo sonriendo.- Claro que sí. Gracias por esperarme.- Dijo levantándose de la cama para darle un abrazo a la mayor.

-Por ti lo que haga falta.- Susurró Chiara aún en el abrazo, y en el momento de separarse, lo hicieron lentamente, como si no quisiesen soltarse nunca. En cierto modo, así era.

No se llegaron a separar del todo, pues sus narices casi rozaban. Pero, ya no estaban juntas,¿no?

Un carraspeo desde la puerta de la habitación hizo que las chicas se sobresaltaran y se separaran al segundo, sonrojadas.

-Uy, perdón chicas.- Juanjo, que se encontraba apoyado en el marco de la puerta, reprimió una risa.- Os avisaba de que van a cerrar el desayuno, por si queréis pillar algo antes de las clases.- Y se fue sonriéndole de manera burlona a Alice, que parecía que le iba a matar con la mirada.

Cuando el maño se fue, ambas chicas se miraron y se empezaron a reír, superadas por la tonta situación. Pero no lo hablaron más, pues tenían que correr si querían desayunar algo.

[...]

El resto de la semana se basó en ensayos, pasé de micros, ensayos y más ensayos.

Y después de esa semana tan frustrante, llegó el día de la gala.

Alice estaba muy nerviosa, pues sabía que la exigencia aumentaba cada semana, pero estaba segura de sí misma, aunque al principio de la semana tuvo algún bajón que otro(debido a la carta de sus padres).

Subió después de que la cambiaran, y le pusieron un traje bastante ochentero, que pegaba con la vibra de la canción. Llevaba unas ondas en el pelo que le combinaban bastante bien con la ropa. Naiara iba más o menos igual, aunque a ella le habían alisado el pelo.

Una vez la francesa entró por la puerta divisó a Chiara de entre todos sus compañeros, y se quedó embobada viendo lo que le habían puesto. A los ojos de la chica, Chiara era la persona más guapa del mundo.

Chiara pareció darse cuenta de una mirada en ella, y al ver que era Alice, sonrió y poco después se quedó también embobada mirándola.

Alice se acercó a la menorquina.- Wow, estás preciosa. Digo... eres preciosa, pero ahora... wow.- Dijo mientras se sonrojaba. Chiara soltó una risa suave.

Amarte para siempreHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora